¡Qué audacia! El gobierno federal quería conceder a sus secretarios estatales un mega aumento salarial de casi 40.000 euros al año. Consecuencia: los sueldos de los ministros habrían aumentado en 52.000 euros y los del canciller incluso en 65.000 euros.
No, no fue un accidente. El proyecto de ley con las nuevas escalas salariales fue presentado por el Ministro del Interior del CSU, Alexandr Dobrindt aprobado por el Canciller de la CDU Friedrich Merz y el Ministro de Finanzas del SPD, Lars hacha de hoja saludado.
Ahora el Ministerio del Interior quiere volver a ajustar el aumento. Esto demuestra que los salarios han aumentado descaradamente sin reglas comprensibles.
La codicia vence a la decencia: ¿cómo puede un ministro pensar seriamente en conceder a sus líderes tal ganancia inesperada cuando al mismo tiempo, como parte de la reforma sanitaria, se están recortando las prestaciones por enfermedad?
Merz, Klingbeil y Dobrindt dicen constantemente que quieren hacer algo por las personas con ingresos medios y bajos. Pueden ahorrarse la charla después de tales proyectos de ley.
El problema es aún mayor: el gobierno está planeando duras reformas de austeridad. Todos deberían sangrar menos tú. El seguro médico público se recortará en 20 mil millones. La concesión de ayudas a los empleados públicos se mantiene sin cambios. Lo mismo ocurre con las pensiones: los empleados corren el riesgo de ahorrar miles de millones. No se menciona en absoluto las fastuosas pensiones del sector público.
Si el Gobierno hubiera oído el disparo, habría dicho hoy: la canciller y los ministros renunciarán a los aumentos salariales durante el resto de la legislatura.