Un montón de documentos olvidados y una familia que se desmorona. El 25 de abril de 2011, en el apartamento monegasco de su madre Edoarda, Cristiana Crociani descubrió inesperadamente, en el comedor, una carpeta con el sello “Propuesta de confianza de Mozart”. Redactado por una sociedad suiza, detalla la inversión de gran parte de la fortuna familiar en estructuras fiduciarias fuera de su alcance, en beneficio de su hermana mayor, Camilla de Bourbon des Deux-Siciles, y de sus dos hijas, Maria Carolina y Maria Chiara. Giordano Bardella, presidente de la Agrupación Nacional, confirmó recientemente su relación con la primera.
El rompecabezas del legado –un legado contenido en una maraña de compañías extraterritoriales y complejos acuerdos fiduciarios, desde Curazao hasta las Bahamas, pasando por Mauricio, Jersey, las Islas del Canal, Suiza y Luxemburgo– ha sido resuelto por el mundo de documentos procedimientos judiciales derivados de este suceso, particularmente en el Tribunal de Jersey, y gracias a cientos de intercambios electrónicos resultantes de filtraciones de datos, como los “Panama Papers” o los “Paradise Papers”.
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