El régimen militar de Burkina Faso decidió el martes prohibir la emisión del canal de televisión francés TV5 Monde, al que acusa de “desinformación” y “apología del terrorismo”.
Publicado
Tiempo de lectura: 1 minuto
Otra prohibición, después de muchas otras. En Burkina Faso, los espectadores ya no tienen acceso al canal francés TV5 Monde, acusado por las autoridades de desinformación y apoyo al terrorismo. Una decisión que se enmarca en una serie de restricciones que afectan principalmente a los medios franceses en un contexto más amplio de deterioro de la libertad de prensa en el seno de la Alianza de Estados del Sahel (AES) liderada por militares tras los golpes de Estado.
Esta clara disminución de la libertad de prensa también afecta a los periodistas de tres países de la AES: Mali, Níger y Burkina Faso. “De hecho, el Sahel es sobre todo una región donde el periodismo patriótico impuesto por las autoridades se ha apoderado del periodismo independiente, que antes proporcionaba información fiable y de calidad. Ahora observamos que ya no es así”.indica Jeanne Lagarde, de la ONG Reporter Sans Frontières.
La suerte de los periodistas que se niegan a cumplir con las comunicaciones oficiales resulta en detenciones arbitrarias o secuestros. En este contexto, muchos optan por la autocensura o el exilio, como el periodista de investigación Barry Newton, ahora radicado en Francia: “Han bloqueado el Sahel. Realmente estamos evolucionando hacia una especie de Corea del Norte, pero peor”.
Símbolo de esta represión mediática, el periodista burkinés Serge Oulon, secuestrado y maltratado durante dos años, tras revelar un caso de malversación de más de 600.000 euros en el seno del ejército.