La distancia a veces es buena para una relación. Quien se obsesiona sólo con su pareja y se descuida a sí mismo, a sus aficiones y a sus amigos, a la larga se volverá infeliz. Sea usted mismo y pase tiempo a solas con amigos y familiares. La base de una relación debe ser que ambas personas estén en paz y satisfechas consigo mismas.
Quienes no se sienten felices consigo mismos suelen cargar la relación con esta función de hacerlos felices. Por lo general, esto no funciona porque también afecta la confianza en uno mismo. Tener tus propios amigos, pasatiempos y actividades aumenta la confianza en ti mismo y promueve la independencia, lo que te hace atractivo.
No dejes que la vida cotidiana se apodere de ti ni siquiera en la cama. Por la noche, no hables de la lista de compras para el día siguiente, pero pon de buen humor a tu pareja con palabras tiernas. Esto significa: debes actuar y no esperar a que tu pareja dé el primer paso.
Olvídese del pasado, cuando ambos solían tener relaciones sexuales espontáneas. Esto suele ser menos común durante una relación. Especialmente porque ambos ya no se toman el tiempo para prestar atención a sus necesidades y deseos sexuales. Así que tómate un tiempo para el sexo. Por un lado, esto puede significar que te detengas por un momento y tomes conciencia de tus deseos sexuales actuales. Por otro lado, una cita sexual regular también puede ayudar a revivir tu vida amorosa. Sin embargo, esto último no significa que debéis enamoraros ese día como dos adolescentes enamorados. El tiempo establecido también se puede aprovechar para hablar de sus deseos y anhelos. Esto crea cercanía y también puede servir como una especie de juego previo y fuente de placer. “El erotismo es algo muy valioso. Por eso hay que cultivarlo y cuidarlo conscientemente”, explica el Prof. Dr. Ludwig Schindler, psicólogo, psicoterapeuta, terapeuta de pareja y supervisor. “Una fecha fija para el erotismo puede parecer poco atractiva a primera vista, pero no debe equipararse con la importancia de una reunión de negocios”. Más bien, sirve para detener las distracciones de la vida cotidiana y centrarse en un tema específico: la vida amorosa compartida.