Roma, (Adnkronos) – En el panel “Submarino: ciberamenazas, seguridad y nuevas dinámicas geopolíticas”, que forma parte de la conferencia Space&Underwater – Space Economy, Submarine Cables & Cybersecurity organizada en las salas representativas del cuartel de los Carabinieri “Salvo D’Acquisto” en Roma, Mauro Capo, Sovereign Cloud Lead Europe de Accenture y responsable del proyecto One Defense para Italia, destacó cómo la evolución tecnológica rediseña todo el marco marítimo y espacial. seguridad.
“Constelaciones de satélites, sensores, cables submarinos e infraestructura digital constituyen un espacio operativo único, donde la vulnerabilidad de un solo nodo puede generar efectos sistémicos sobre la seguridad, la economía y las capacidades militares”, afirmó. Por ello, observó, proteger los activos críticos “ya no es una necesidad técnica o una emergencia regulatoria, sino una prioridad estratégica”.
Capo recordó dos elementos de contexto: la necesidad de ir más allá de la gestión de activos individuales en favor de un enfoque sistémico multidominio, y la transformación de los propios activos – como los cables submarinos – que “evolucionan integrando tecnologías de diseño destinadas a garantizar una protección de extremo a extremo”.
En este escenario, la amenaza ya no afecta sólo al fondo marino: “Atacar un punto de desembarco, una red de energía o una red de transporte genera el mismo tipo de vulnerabilidad. Citando el concepto de sistema de sistemas discutido por Fincantieri, Capo añadió un elemento adicional: “La centralidad y omnipresencia de los datos. Cada componente genera señales e información que deben ser recopiladas, integradas e interpretadas para tener una visión amplia de lo que está sucediendo y reaccionar”.
Como integrador de sistemas, explicó, Accenture ha trabajado durante años en infraestructura nacional crítica (energía, comunicaciones, transporte) desarrollando soluciones digitales “resilientes, escalables e integrables” que permiten a las instituciones y fuerzas armadas mantener una “superioridad de información efectiva y continua”. Capo luego reiteró la necesidad de autonomía tecnológica: “Italia y Europa deben supervisar estas cadenas de suministro con sus propias habilidades, tecnologías y gobernanza, reduciendo las dependencias externas y construyendo una verdadera autonomía estratégica”.