A Donald Trump le encanta el golf y pasa parte de sus fines de semana allí, la mayor parte del tiempo en su residencia de lujo en Mar-a-Lago, Florida. Es otro ámbito que ha decidido cuidar: el presidente de Estados Unidos anunció el domingo su ambición de renovar el East Potomac Golf Links, uno de los campos de golf más importantes de Washington, la capital estadounidense.
Después de los monumentos, espacios verdes y diversos proyectos arquitectónicos alrededor de la Casa Blanca, Donald Trump anunció el inicio de un proyecto de renovación, a partir del 1 de septiembre, de este vasto complejo municipal situado a orillas del Potomac. Su ambición: transformar este campo centenario en una referencia mundial del golf.
“Construiremos uno de los campos más bellos del mundo”, aseguró en su Truth Social, convencido de que el lugar, con su vista a los monumentos de Washington, tiene un potencial excepcional.
El presidente incluso afirma que, una vez finalizadas las obras, el lugar podría albergar las competiciones internacionales más prestigiosas, desde el US Open hasta la Ryder Cup, pasando por el PGA Championship. Un escenario que, sin embargo, sigue siendo hipotético: estos grandes acontecimientos asignan sus ediciones con varios años, incluso varias décadas, de antelación.
La idea de Trump genera oposición
Para preparar el proyecto, Trump inspeccionó el campo con el secretario del Interior, Doug Burgum, y el arquitecto Tom Fazio, una figura reconocida en el diseño de campos de golf. El Jefe de Estado considera “obsoletas” las infraestructuras actuales y considera necesaria una reconstrucción completa.
Sin embargo, el futuro del sitio sigue rodeado de incertidumbres jurídicas. Asociaciones culturales y residentes de Washington están impugnando ante los tribunales la adquisición del proyecto por parte de la administración federal. Un acuerdo celebrado en primavera permite a la organización National Links Trust continuar gestionando la ruta hasta que comience la construcción.
El caso también ha provocado controversia ambiental. Algunos de los escombros de la demolición del ala este de la Casa Blanca quedaron depositados en el suelo. Según análisis citados por autoridades federales, estos materiales contienen plomo, cromo y otros metales potencialmente tóxicos.
Remodelando Washington
La remodelación de East Potomac es parte de una estrategia más amplia liderada por Donald Trump para remodelar el espacio público de la capital estadounidense. Entre los proyectos ya iniciados o anunciados se encuentran la restauración de la cuenca del Lincoln Memorial, la construcción de un arco monumental y diversas intervenciones en torno a la Casa Blanca.
El presidente, sin embargo, asegura que a pesar de esta ambiciosa transformación, el futuro campo seguirá siendo accesible al público en general, una promesa especialmente examinada mientras sus complejos privados se encuentran entre los más lujosos y caros del mundo del golf.