El ex ministro de Cancillería Peter Altmaier advierte sobre una crisis nacional. Ulrich Reitz, corresponsal en línea de FOCUS, lo contradice claramente y cita los problemas reales.
Mientras que algunos políticos ya perciben una crisis nacional debido al conflicto de coalición, Ulrich Reitz evalúa la situación con mucha más seriedad. “No hay nada malo en una crisis de Estado”, aclara el corresponsal jefe. Describe tales advertencias como una “narrativa alarmista”. Reitz añade: “Para ser honesto, creo que es una tontería”.
Crisis de los partidos más que amenaza a la democracia
Para él, un posible derrocamiento de la Canciller o una reorganización de la coalición forman parte de la vida democrática cotidiana. Sin embargo, esto no pondría en peligro el sistema.
Reitz ve el peligro real para el país no en las instituciones, sino en la incapacidad de los actores involucrados para encontrar soluciones. Diagnostica un profundo fracaso de las elites políticas: “Sobre todo, tenemos una crisis de los partidos, pero ciertamente no una crisis de la democracia”. El verdadero peligro surge sólo cuando los políticos ya no resuelven sus tareas.
Migraciones e inteligencia artificial como problemas sin resolver
Para Reitz, entre estos problemas no resueltos se encuentra sobre todo la actual “crisis migratoria” y la “inmigración errónea en los sistemas sociales”. Al mismo tiempo, acusa a los políticos de descuidar casi por completo la transformación tecnológica más importante: “la difusión de la inteligencia artificial en combinación con la robótica” en realidad “todavía no es una cuestión política en absoluto”.
Mientras estas cuestiones existenciales para el futuro mundo del trabajo se aborden o debatan sólo marginalmente, persistirá el sentimiento de crisis entre la población.