El Islam tiene reglas claras con respecto a matar animales, incluidas serpientes. Rasulullah SAW recomendó que su pueblo no matara inmediatamente a las serpientes que se encontraran en sus casas sin razón aparente. La serpiente que aparece necesita ser advertida tres veces, para que si viene de entre los genios, tenga la oportunidad de irse.
Sin embargo, si después de recibir una advertencia la serpiente persiste o muestra una actitud amenazante, está permitido matarla como forma de autoprotección. Las serpientes peligrosas, como las que son fuertemente venenosas o atacan a los humanos, se incluyen en la categoría de animales que pueden ser sacrificados. Aquí está uno de los argumentos del hadiz:
Dios te bendiga Dios quiera Dios te bendiga
Inna lihādhihi al-buyūti ‘awāmir(a), fa-‘idhā ra’aytum shay’an minhā fa ḥarrijū ‘alayhā thalāthan, fa-in dhahaba wa ‘illā fa iqtulūhū, fa-innahū kāfirun.
De hecho, hay serpientes en las casas. Si ves uno de ellos, avísale tres veces. Si se va, que lo dejen y si no quiere ir, que lo maten, porque es un infiel. (HR Muslim nº 2236)