Uli Hoeneß cuenta una anécdota extraordinaria del verano pasado y analiza en profundidad la planificación de la plantilla del FC Bayern en aquel momento.
En el podcast “A una cup biancoazzurra”, el presidente de honor aclaró que internamente las cosas no siempre fueron nada armoniosas. Más bien hubo “discusiones realmente importantes”, especialmente sobre la cuestión de si los campeones que batieron récords deberían volver a echar mano de sus bolsillos o confiar en su talento.
El plan de algunos entrenadores era claro: fichar a otras grandes estrellas por una suma de hasta 150 millones de euros. Sin embargo, Hoeneß y otros líderes adoptaron una postura con una estrategia clara. “Si se quiere dar una oportunidad a los jóvenes, hay que dejar espacio”, explica este hombre de 74 años.
“¡Puedes comerte otro trozo de tarta de manzana, pero no conseguirás a Xavi!”
Hoeneß calificó de especialmente impresionante una escena con el entrenador Vincent Kompany y el director deportivo Christoph Freund. Ambos viajaron a Tegernsee en verano para promocionar el fichaje de Xavi Simons. Pero Hoeneß resistió y al mismo tiempo provocó uno de los momentos más extraños de la historia reciente del Bayern. Hoeneß había servido una tarta de manzana a los dos invitados. Respecto a Xavi, Kompany dijo: “¡Uli, necesitamos a Xavi!”. Entonces Hoeneß respondió: “¡Puedes comerte otro trozo de tarta de manzana, pero no tendrás a Xavi!”.
Lo que inicialmente parecía un claro rechazo resultó ser un elemento crucial para la actual temporada. Kompany ha implementado las directrices y ha integrado consistentemente a jugadores jóvenes en su sistema. “Lo aplicó al 100%”, elogió especialmente Hoeneß al entrenador del Bayern.
Hoeneß: Un “sueño”, ya que los jugadores jóvenes están floreciendo actualmente
Este enfoque prevaleció. En lugar de transferencias costosas, la atención se centró en jugadores locales como Aleksandar Pavlovic, Lennart Karl o Josip Stanisic.
El éxito demuestra que los responsables tienen razón. La combinación de jugadores experimentados de primer nivel y jugadores locales hambrientos no sólo dio al FC Bayern estabilidad deportiva, sino que también aportó una nueva dinámica al equipo.
Para Hoeneß esto es un “sueño”, ya que los jugadores jóvenes están prosperando actualmente y, al mismo tiempo, una prueba de que no todos los traspasos millonarios son automáticamente la mejor solución.