Cuba está planeando un alejamiento histórico de partes de su economía planificada socialista. El primer ministro Manuel Marrero ha presentado al parlamento un paquete integral de reformas que incluye privatizaciones de gran alcance. Según Marrero, el paquete de reformas no supone un alejamiento del socialismo, sino que sirve para desarrollarlo aún más. El objetivo principal es mejorar la calidad de vida de la población.
El paquete de reformas consta de 175 medidas. Los proyectos tienen como objetivo abrir la isla caribeña a inversiones privadas extranjeras y cubanas, por ejemplo en el sector inmobiliario, bancario, agrícola, gasolineras y restauración. Se debería permitir al sector privado comprar y vender apartamentos.
En el futuro, los inversores cubanos y extranjeros deberían poder comprar acciones de empresas estatales. Además, por primera vez se admitirán empresas privadas con más de 100 empleados. En el futuro, los cubanos también podrán poseer más de una empresa.
La reforma económica más amplia desde la revolución
La Asamblea Nacional aún tiene que aprobar el paquete de reformas. Marrero no proporcionó un plazo para su implementación. El economista cubano radicado en Londres Daniel Torralbas calificó las medidas como “el programa de reforma económica más profundo” desde la revolución de 1959 bajo Fidel Castro.
El telón de fondo de las reformas es la grave crisis económica que vive la isla caribeña, agravada por las sanciones estadounidenses. Con el embargo de petróleo y otras medidas de presión, el gobierno estadounidense intenta imponer una apertura económica y política del Estado caribeño en interés de los intereses estadounidenses. Las medidas han provocado cortes de energía y escasez de alimentos, agua potable y medicinas en Cuba.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado repetidamente con tomar el “control” del país. Cuba teme un ataque militar.