Se suspenden las negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania; en cambio, los combates se están intensificando. Ante esta situación, los europeos lanzan una nueva iniciativa diplomática.
El nuevo impulso del presidente ucraniano Volodymyr Zelenskiy para hablar con Rusia para poner fin a la guerra en Ucrania inicialmente no llegó a ninguna parte. El jefe de Estado ruso, Vladimir Putin, lo bloqueó el viernes. Sin embargo, la Cancillería de Berlín y otras oficinas gubernamentales europeas apuestan a que Putin no podrá evitar negociaciones a largo plazo. Y una cosa está clara para los europeos: si eso sucede, querrán estar en la mesa.
Para prepararse para esto, el Canciller Friedrich Merz (CDU), el Presidente francés Emmanuel Macron y el Primer Ministro británico Keir Starmer se reunirán hoy con el Presidente ucraniano Volodymyr Zelensky en Londres.
¿Cuál es el estado actual de los esfuerzos diplomáticos?
Estados Unidos ha estado intentando mediar entre Rusia y Ucrania desde principios del año pasado. El presidente estadounidense, Donald Trump, se reunió con Putin en Alaska el pasado agosto, se elaboró un plan de paz y se desarrolló una intensa actividad diplomática. Pero ahora el esfuerzo se ha estancado en gran medida y los estadounidenses parecen estar perdiendo interés. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, dijo hace dos semanas que, desde la perspectiva estadounidense, otros también podrían intentar poner fin a la guerra en Ucrania.
¿Cómo han participado los europeos hasta ahora?
Alemania, Francia y Gran Bretaña ya participaron el año pasado en el llamado E3 y asumieron el papel de negociadores europeos. Pero al final fueron sólo espectadores. Dado el menguante compromiso de los estadounidenses, ahora ven una oportunidad de volver al juego. “Poco a poco se está abriendo una ventana para el diálogo entre la parte europea y Rusia”, dicen en círculos gubernamentales alemanes.
¿Cómo ven Merz y compañía su papel?
A diferencia de Estados Unidos, los europeos no se consideran mediadores, sino aliados de Ucrania. Apoyan masivamente al país con el suministro de armas y al mismo tiempo imponen sanciones a Rusia para presionar a Moscú para que ponga fin a la guerra. Cuando inicien negociaciones, apoyarán a Ucrania y no actuarán como moderadores.
¿Cómo ve Putin la participación europea?
Básicamente es abierto al respecto, pero tiene sus propias ideas. Por eso llamó al ex canciller Gerhard Schröder como negociador europeo y se reunió con él esta semana en el Kremlin de Moscú. Después de convertirse en canciller, Schröder comenzó a trabajar como lobista para las empresas energéticas rusas. Aunque se distanció del ataque ruso a Ucrania, mantuvo relaciones amistosas con Putin.
¿Es Schröder un posible negociador para los europeos?
Del lado alemán, la medida de Putin se considera una provocación y no se toma en serio. Tampoco es probable que el gobierno federal tenga en cuenta otras propuestas, como las de la ex canciller Angela Merkel o el ex presidente del BCE, Mario Draghi. Él cree que los gobiernos deberían controlar el proceso. “Hay pruebas que sugieren que el E3 seguirá desempeñando un papel importante”, afirman en círculos gubernamentales alemanes.
¿Cómo ven los europeos el papel de los estadounidenses?
Desde la perspectiva del gobierno federal, es absolutamente necesario que se mantengan a bordo. Dicen que quieren “coordinación y no competencia” con los estadounidenses. Y el objetivo es lograr “la máxima coordinación posible” con otros europeos.
¿De qué habla la gente en Londres?
Antes de decidir quiénes son los negociadores, es necesario aclarar el contenido de las posibles negociaciones. Desde el punto de vista alemán, el proceso posterior requiere una “brújula política clara” y una “imagen de objetivos clara”. Este será probablemente el foco principal en Londres.
¿Cuál es la perspectiva temporal para las negociaciones?
Ésa es la gran pregunta. Actualmente, los enfrentamientos entre Rusia y Ucrania van en aumento. Pero los combates feroces con grandes bajas en ambos lados podrían aumentar la voluntad de negociar. Por parte alemana, sin embargo, se espera que “se necesitarán meses, no semanas”.
dpa