“Un buen funeral oscila entre la risa y las lágrimas”, dice Danny Klein en el podcast fresco para trabajar. Este hombre de 56 años trabaja desde 2018 como orador funerario independiente en Berlín y acompaña a las personas en sus despedidas de amigos o familiares. “Encargar un elogio es un gran acto de confianza”, dice.
Klein nació en Hannover, creció en Inglaterra y estudió teología y portugués. Posteriormente trabajó, entre otras cosas, como fotógrafa, en educación cultural y como funeraria. Hoy, además de su trabajo como orador funerario, también es paramédico en un hospital. Las distintas estaciones están unidas por un interés común, como explica Klein: “Busco encuentros intensivos”.
No puedes decirle adiós a una imagen falsa.
Cuando recibe un encargo de una familia, suele visitarlos en su casa o en un lugar importante para el difunto. Fotos, recuerdos y habitaciones familiares la ayudan a hablar con sus familiares. “Quiero escuchar historias que sean importantes para ellos”, dice. De muchos recuerdos individuales va surgiendo paso a paso una imagen de la difunta, que luego forma la base de su discurso.
Ella expresamente no está interesada en idealizar a una persona. “No se puede decir adiós a una imagen falsa”, dice Klein. También puedes mencionar conflictos, experiencias difíciles o contradicciones siempre que no los juzgues. Para Klein, el elogio es, por tanto, “un momento de la verdad” en el que se puede volver a sentir a la persona en toda su complejidad.
Múltiples conversaciones, notas escritas a mano.
“Para mí, escribir un discurso como ese es un proceso artístico”, afirma. Para ello, Klein mantiene varias conversaciones, toma notas escritas a mano y, a menudo, trabaja en sus palabras hasta poco antes del funeral. Deliberadamente no da más de un discurso al mes.
No entiende el discurso terminado como un simple texto. El ritmo, las pausas y el contacto visual son tan importantes como las palabras mismas. “Antes de pronunciar un elogio, se lo leo a mi pareja y a mi madre para asegurarme de que todos los que escuchan se guíen bien a través del texto”.
En el podcast, Danny Klein también explica por qué cree que los recuerdos de generosidad, apertura y momentos compartidos juntos son lo que queda de una persona. Y por qué nunca comienza sus elogios con la frase “Querida comunidad en duelo”.