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Con solo unos pocos pasos

Descongela tu congelador y ahorra mucha electricidad


Actualizado el 25 de enero de 2026Tiempo de lectura: 2 minutos

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Congelador: Un congelador descongelado ahorra electricidad. (imagen del símbolo) (Fuente: janka3147/getty-images-bilder)

Si quieres ahorrar electricidad de forma permanente, debes descongelar tu congelador de vez en cuando. Aquí podrás saber cuándo debes actuar y qué debes tener en cuenta a la hora de descongelar.

La formación de hielo en el congelador no sólo es incómoda, sino que además consume energía innecesariamente: incluso una capa de hielo de unos dos centímetros aumenta enormemente el consumo de electricidad. Además, los cajones se congelan cada vez más, por lo que es necesario tirar con fuerza al abrirlos para romper la capa de hielo. Si quieres evitar esto, tarde o temprano tendrás que descongelar tu congelador.

El problema de esta tarea es realmente sencillo: primero hay que vaciar el congelador y almacenar los alimentos correctamente. No se debe interrumpir la cadena de frío.

Por este motivo, en los fríos meses de invierno es aconsejable hacer la limpieza, ya que se pueden colocar las compras fácilmente en el balcón o en el jardín.

Si se ha formado una capa de escarcha en el congelador, es necesario descongelar el frigorífico. Incluso si se ve una capa de hielo de unos dos centímetros de espesor en las paredes internas del aparato, es aconsejable actuar.

Para acelerar la descongelación, puede ventilar el gabinete con un ventilador grande después de vaciarlo. De esta manera el aire frío se evacua más rápidamente.

Una alternativa es colocar una olla grande con agua caliente en el congelador vacío. Steam acelera significativamente el proceso. Un secador de pelo o un limpiador a vapor también aceleran la descongelación. Sin embargo, si quieres ahorrar electricidad, debes utilizar una jarra de agua.

El remedio casero más eficaz probablemente sea la sal: espolvoree generosamente las superficies congeladas con sal de mesa estándar. Después de un tiempo, los finos cristales penetran en la capa de hielo, lo que hace que sea mucho más fácil eliminarlos.

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