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Su bautismo de fuego tardó en adaptarse el martes, pero el delantero de 23 años acabó recuperando la influencia que se había vuelto imprescindible para la creación francesa.

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Michael Olise durante la victoria de Francia sobre Senegal en la Copa del Mundo, el 16 de junio de 2026, en el estadio MetLife. (SIPA)

Él fue quien encontró el defecto. Michael Olise realizó el pase decisivo que permitió a Francia tomar la delantera en su primer partido mundialista contra Senegal (victoria por 3-1), el martes 16 de junio. El que sigue ganando importancia con la camiseta azul encontró una línea de pase que fue el único en detectar para entregar un caviar a Kylian Mbappé, que sólo necesitó disparar de un solo toque para darle la vuelta a una velada que empezó muy mal.

Después de 45 minutos insípidos, en los que Michael Olise no existió, el extremo del Bayern de Múnich desempeñó el papel de detonador. Al regresar del vestuario encontró nuevamente el papel de director de orquesta en el corazón del partido y el crepitar tricolor se transformó en una sinfonía. “El intercambio de posiciones entre Ousmane (Dembélé) y Michael (Olise) cambió muchas cosas. Él trajo más ataque. Cuanto más toca el balón, mejor”.reconoció Didier Deschamps al final del partido, recompensado por creer en sus titulares hasta el final.

En los dos partidos de preparación, el técnico movió a Olise para probar a Rayan Cherki y luego a Ousmane Dembélé en el número 10. El regreso a sus parámetros primaverales dio sus frutos, aunque significó no tenerlo en su rol favorito en el club, al final de una temporada que completó con 22 goles y 26 asistencias. “Cuando Michael está en esta posición en el corazón del juego, consigue destilar los balones y es muy bueno en el último pase”apoyó a Adrien Rabiot en la zona mixta.

El londinense fue elegido mejor jugador del partido en su primera aparición en un Mundial, mientras que Dayot Upamecano, Adrien Rabiot y Kylian Mbappé eran serios candidatos a este premio. Con su inmensa paleta, mostró sus devastadores controles orientados a la dirección y sus precisos pases el martes por la noche. Hace poco más de una semana, lo que destacó fue su sentido del gol, con un hat-trick contra Irlanda del Norte. Nos olvidaríamos de su labor defensiva, casi inusual en un jugador tan dotado con el balón.

Su relación con Rayan Cherki había sido prometedora ante Costa de Marfil. Esta vez destacó su capacidad para responder a las llamadas de Kylian Mbappé. “Jugar con Michael es muy fácil. Es un jugador que siempre mantiene la cabeza en alto, El doble goleador de la velada le rindió homenaje. Siempre hay que intentar darle una solución porque él siempre tiene esas ganas de jugar hacia adelante. Sabía que me vería cada vez que intentara hacer movimientos. Aunque a veces el balón no llegue, no importa”.

Su popularidad ha crecido exponencialmente desde que fue incluido permanentemente en el once inicial de Didier Deschamps durante el partido de vuelta de la Liga de las Naciones contra Croacia en marzo de 2025. Mientras que Kylian Mbappé fue, con diferencia, el nombre más aclamado durante el entrenamiento público de la semana pasada, Michael Olise quedó en segundo lugar.

De sus primeros 18 partidos internacionales, participó en 10 goles (7 goles, 3 asistencias). En los últimos 40 años, sólo Youri Djorkaeff (15-10 goles, 5 asistencias) y Eric Cantona (12-10 goles, 2 asistencias) han sido más prolíficos en sus primeros 18 partidos con los Blues. Con sólo 23 años, todavía le queda tiempo de sobra para grabar su nombre en la leyenda de la selección francesa.

El comienzo de la historia ya es bonito para alguien que podría haber vestido los colores de Inglaterra -donde creció y puso en práctica todas sus habilidades, y cuya lengua habla-, de Nigeria o de Argelia. “Cuando era pequeña vine aquí. Tenía esta conexión con Francia”explicó el interesado, un hombre de pocas palabras ante las cámaras. Luego se hizo un nombre en los Juegos Olímpicos al ser el mejor jugador del equipo de Thierry Henry, para abrirle las puertas al equipo A. Esto fue hace menos de dos años. Hoy nadie duda de que tiene lo necesario para ser el factor X del Mundial.



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