ROMA (ITALPRESS) – El Inter venció a la Lazio en el Olímpico, encontró la portería del capitán Lautaro y envió una fuerte señal a los biancocelesti de cara a la final de la Copa de Italia. Los nerazzurri ganan por 3-0 en el inicio del partido que se disputará nuevamente en este estadio el miércoles por la noche. Precisamente de cara a la final, Chivu y Sarri proponen una ligera rotación: los nerazzurri alinean a Diouf y Carlos Augusto como extremos en el centro del campo y a Mkhitaryan como centrocampista; Lautaro vuelve al once titular uniéndose a Thuram. Sarri, sin embargo, alineará desde el principio a Pellegrini y Dele-Bashiru en lugar de los sancionados Tavares y Taylor, mientras que Pedro encontrará espacio a la izquierda del tridente, dada la lesión de Zaccagni (que “debería estar allí el miércoles”, dijo Sarri antes del partido). El 0-0 duró sólo seis minutos, hasta el lanzamiento largo de Bisseck para rematar de cabeza Thuram, que la prolongó al centro donde la volea de Lautaro llegó en el momento justo, batiendo a Motta aprovechando errores de marcación de Gila y sobre todo de Marusic. El primer disparo a portería de los locales llegó en el minuto 14 con un tiro libre central y no peligroso de Noslin, pero en general la Lazio estuvo apagada y pasiva, y sufrió continuamente la iniciativa de los campeones italianos, en control total y siempre peligrosos con su juego vertical. En el minuto 39, Lautaro y Diouf hacen lo que quieren en el área contraria con una red de pases que sorprende a la débil defensa de la Lazio, sacando al límite a Sucic que marca el segundo con un preciso zurdazo. Al inicio de la segunda parte, Motta hizo bien en cerrar en dos tiempos a Bisseck, pero en el minuto 59, la Lazio se encontró con diez hombres: Romagnoli cometió una falta grave sobre Bonny, que primero fue sancionado con tarjeta amarilla por Abisso; Llamado para ser examinado en el campo, el árbitro cambia la tarjeta a roja y el defensa se perderá el derbi del día siguiente. Paradójicamente, con el hombre menos, llegan las primeras oportunidades de gol para los biancocelesti, ambas a los pies del nuevo suplente Isaksen: en la primera, la intervención de Carlos Augusto sobre un Martínez derrotado es magnífica, mientras que en la segunda la volea del danés sale demasiado estrecha y acaba detrás. En los últimos veinte minutos, la Lazio creó otras ocasiones importantes con Isaksen y Noslin, pero en el minuto 76, tras un balón perdido de Dele-Bashiru, Mkhitaryan marcó para cerrar definitivamente el partido.
– foto Agencia Ipa –
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