El hacha ha caído: la Agencia Regional de Salud de Bretaña (ARS) desaconseja oficialmente el baño en diez playas. Malas noticias para los finisterios, seis de ellos están situados en el departamento más occidental de Francia y también el más marítimo, con sus 2.250 kilómetros de costa.
Las playas afectadas son Toul an Touch en Plougoulm, Dibennou en Guissény, Postolonnec en Crozon, Penfoul en Landunvez, Porzou en Concarneau, Scluz en Plounéour-Brignogan-Plages. En Ille-et-Vilaine sólo hay dos: Bon Secours y Rochebonne en Saint-Malo. Como en las Costas de Armor: la Bahía de la Virginie-Pont Roux en Ploulec’h y los Quatre Vaux en Saint-Cast-le-Guildo. Morbihan, sin embargo, se salva.
Además de esta lista, cinco lugares ya están sujetos a prohibiciones permanentes de baño al comienzo de esta nueva temporada. Cuatro de cada cinco se encuentran también en Finistère: Croix y Barrachou en Guissény, Lerret en Kerlouan, Moulin de la Rive en Locquirec. El quinto, Le Valais, se encuentra en Saint-Brieuc (Côtes-d’Armor). Muy a menudo, la causa es la mayor presencia de la bacteria de origen fecal E. coli o diversas contaminaciones, como las relacionadas con las mareas verdes.
Una asociación cuenta con 21 “a evitar”
A pesar de esta advertencia dirigida a los bañistas, a los aficionados a las actividades náuticas y a los futuros veraneantes, la opinión es positiva: “De las 589 zonas de baño vigiladas y clasificadas en Bretaña en 2025, el 98,3% tienen agua que responde a las exigencias de calidad actuales”. No es esta la opinión de la asociación Eaux et Rivières de Bretagne que, en su estudio titulado La belle plage, enumera 21 lugares “a evitar” en Bretaña, de los cuales 14 sólo en el departamento de Finisterre. Para llegar a esta conclusión, la asociación medioambiental que utiliza los datos del ARS ha adoptado otra metodología, que se espera sea más exigente.