El bombardeo en Decreto laboral con el que la mayoría pretende reabrir la puerta a contratos firmado por sindicatos no representativos hace estallar las protestas de la oposición. Que se dieron por vencidos el lunes Comisión Laboral de la Cámara acusando al gobierno de “abusar del Parlamento” y querer reescribir en el último momento uno de los puntos más delicados del decreto del 1 de mayo. La reacción fue provocada por la ausencia del ministro. Marina Calderóna la espera de explicar la controvertida enmienda con la que altavoces estableció entre otras cosas que para calcular el tratamiento financiero general (tec) “el desempeño de bienestar “contractuales” y que incluso los contratos que prevén un trato “equivalente” cumplen las condiciones para el acceso a ayudas y beneficios. Lo que de hecho trastoca el planteamiento del decreto presentado hace unas semanas.
“No hay condiciones para continuar”, dice a la comisión el líder del grupo PD Arturo Scotto. “No participaremos en esto pantomimaal abuso de poder sobre el Parlamento, nos vamos”. M5S habló de una “farsa” y de un ministro que “huyó del enfrentamiento”, mientras Avance “queja total desprecio hacia el Parlamento”. El centroizquierda se opone a una reanudación de la sesión sin que se hayan presentado todos los documentos reformulaciones. En el seno de la Mesa, que se reunió anteriormente, el objetivo era cerrar el mandato del ponente antes de las 17.00 horas. hoy. El texto se espera mañana en el hemiciclo a las 10 horas con total confianza.
El conflicto surge de un cambio que afecta a casi mil millones de euros en incentivos a la contratación. El decreto aprobado por el Consejo de Ministros preveía que las bonificaciones se reservarían a las empresas que aplicaran convenios colectivos firmados por las organizaciones comparativamente más representativas. Una elección interpretada como una barrera contra los contratos piratas y como una victoria para Confindustria y para CGIL, CISL y UIL. Pero ahora, mientras la medida está en el Parlamento, el ejecutivo quiere cambiar las reglas.
Con una enmienda presentada por los ponentes mayoritarios a propuesta del Gobierno, se introduce una cláusula que permite el acceso a la ayuda incluso cuando se aplican contratos firmados por siglas no representativas. La condición es que el tratamiento económico global previsto en estos contratos se considere “equivalente” al garantizado por los contratos principales. La enmienda vuelve a proponer el concepto de “equivalencia” apoyado desde hace meses por la Subsecretaria de Trabajo Claudio Durigon. Una tesis cuestionada por los sindicatos confederales, que temen que se reabran espacios para siglas más pequeñas como ugl Y Cisal.
La noticia más importante es que el gobierno también está definiendo qué se entiende por tratamiento económico integral. El cálculo incluye no sólo el salario y otros elementos retributivos, sino también las prestaciones sociales contractuales. Pero si en la comparación se incluyen los fondos de salud, los seguros, los cheques y otros beneficios sociales, es posible compensar los salarios monetarios más bajos con beneficios que no se muestran directamente en la nómina. Para el M5S, se trata de la invención de un “salario teórico”. “En caja del supermercado y para pagar el alquiler necesitas euros reales de tu salario, no Bien o pólizas dentales”, arremetió contra el parlamentario Davide Aiello. “Seguimos pidiendo un umbral mínimo legal de 9 euros brutos por hora anclado al mínimo del INPS”.
El artículo Dl Lavoro, Calderone no va a la comisión para aclarar la enmienda que se abre a los contratos piratas: la oposición que sale proviene de Il Fatto Quotidiano.