Donald Trump aparece en una pantalla y amenaza con restablecer el bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz. Anoche Estados Unidos bombardeó una docena de objetivos iraníes. En represalia, Irán volvió a atacar a Jordania, Bahréin y Kuwait.
Este texto corresponde a parte de la transcripción del informe anterior. Haz clic en el vídeo para verlo completo.
Imágenes tomadas por la cámara a bordo de un drone marino. Por primera vez, el ejército estadounidense utiliza estas nuevas municiones para atacar una base naval iraní en el borde del Estrecho de Ormuz. Después de un fin de semana de atracos, ya no hay tregua que pueda mantenerse. Y en el Estrecho volvemos al punto de partida, al punto muerto entre Estados Unidos e Irán por tomar el control.
Donald Trump alza la voz: “Nos estamos apoderando del Estrecho de Ormuz, ellos no tienen nada. Nos convertiremos en los guardianes del Estrecho, deberíamos decir en los ángeles guardianes. Y deberíamos recibir un reembolso por ello”. El presidente americano quiere que todos los barcos comerciales paguen un impuesto del 20% sobre su carga con destino a Estados Unidos, y añade en sus redes sociales: “Estamos restableciendo el llamado bloqueo iraní porque sólo impide que los barcos o clientes iraníes entren o salgan”.
Un bloqueo, como una sensación de deja vu. En las raras imágenes que llegan de la región, los barcos comerciales se detienen y echan anclas con cuidado. Como muestra el mapa, casi ningún barco mercante se ha atrevido a cruzar en las últimas horas.
Como consecuencia inmediata, el precio del barril de petróleo volvió a subir hasta superar los 80 dólares. Porque Teherán no está dispuesto a permitir que esto suceda y amenaza: “Bajo ninguna circunstancia permitiremos que Estados Unidos interfiera en la gestión del Estrecho. Responderemos con la fuerza”dijo Abolfazl Zolfaghari, portavoz del centro de mando del ejército iraní. Escrito en un misil: Game Over USA. El mensaje enviado por Teherán, según el cual con esta escalada militar, el riesgo de quemar toda la región vuelve a ser muy real.