No es SpaceX. Pero Fae Technology participó en una misión de SpaceX: más precisamente, a través de la filial Kayser Space, en el 34º vuelo comercial de carga de la compañía de Elon Musk a la Estación Espacial Internacional (ISS) por encargo de la NASA. El despegue se produjo el 15 de mayo de 2026 desde el complejo SLC-40 en Cabo Cañaveral y el acoplamiento a la ISS se produjo el 17 de mayo, con la entrega de más de 2.900 kg. de 6.500 experimentos y suministros científicos.

Entre ellos, el experimento Astrobone que tuvo como objetivo validar en microgravedad la aplicación clínica del sustituto óseo biométrico reabsorbible B.Bone, fabricado a partir de hidroxiapatita de madera de ratán por la empresa GreenBone Ortho de Brescia, especializada en el campo de la regeneración ósea. Kayser Space diseñó y construyó las dieciséis “unidades experimentales” que albergaban el modelo tridimensional que servía de soporte para el crecimiento celular. Cabe recordar que el entorno espacial es especialmente favorable para experimentos de este tipo dado que, debido a la ausencia de gravedad, los astronautas están sujetos a una pérdida ósea acelerada. Las muestras, al final de su estancia en órbita, serán analizadas por el equipo del Hospital San Martino y de la Universidad de Génova y se esperan los primeros resultados científicos dentro de un año.

La llegada de Fae Technology al sector espacial se produjo a finales de 2025 con la adquisición de una participación inicial del 29,9% en Kayser Italia (rebautizada como Kayser Space en abril de 2026), una empresa de Livorno que opera desde hace más de 30 años en el diseño, desarrollo, producción y prueba de sistemas y componentes utilizados para actividades de investigación a bordo de plataformas espaciales. Para este primer tramo, se pagaron 2,12 millones (de los cuales 1 antes del segundo cierre), mientras que para el segundo cierre, que tendrá lugar a finales de 2026, se pagarán 0,57 millones, además de un suplemento de precio de 0,3 millones sujeto a la consecución de determinados objetivos de facturación para 2025 y al mantenimiento de los principales recursos de gestión. Posteriormente, dentro de los 18 meses siguientes al segundo cierre, se pagarán 1,06 millones adicionales, para un total de 3,75 millones.

Los resultados de 2025 bajan por la caída de la actividad con tarjetas electrónicas

Cabe recordar que el acrónimo Fae significa “Fabricación de equipos electrónicos” y que la actividad principal del grupo sigue siendo la electrónica. En esta perspectiva hay que ver los resultados de 2025, que pusieron de relieve una contracción de la facturación y de los márgenes debido a la desaceleración de la demanda de los productos del grupo por parte de los sectores de electrificación y transición energética, aunque hubo una recuperación en la segunda parte del año, en particular por parte del sector de defensa.

De hecho, los ingresos disminuyeron un 7,4% hasta 66,5 millones, una tendencia determinada casi en su totalidad por la caída de la unidad de negocio Contract (-16% hasta 48,2 millones), centrada en la producción de tarjetas electrónicas y pruebas para diversos sectores industriales. Por otro lado, aumentó la facturación de la unidad de negocio Embedded (+17,2% hasta 13,4 millones), que desarrolla plataformas electrónicas a medida, Ingeniería (de 655.000 euros a 1,55 millones) y Prototipado (+43,6% hasta 3,4 millones). Y teniendo en cuenta que los costes de personal aumentaron un 19,8% hasta 13,9 millones (los empleados aumentaron de 247 a 269 unidades) y que los costes de servicios se mantuvieron casi sin cambios (-1,2% hasta 8,3 millones), el EBITDA disminuyó un 28,4% hasta 5,8 millones, el EBIT un 48,9% hasta 2,9 millones (después de la depreciación que cayó de 2,5 a 2,9 millones) y el neto el beneficio un 56% hasta 1,57 millones después de impuestos de 934.000 euros (el tipo impositivo aumenta del 29,5% al 37,3%). A 31/12/2025, la deuda financiera neta asciende a 3,5 millones, frente a los 3,7 millones de finales de 2024 (a pesar de un aumento del capital circulante de 19,5 a 22 millones debido a la necesidad de mantener suficientes stocks en almacén dada la volatilidad del suministro de componentes electrónicos), lo que da lugar a una relación deuda/capital de aproximadamente 0,11 veces, por lo tanto, muy débil.

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