Los de la gendarmería francesa la llamaron la “paranza de los napolitanos en Riviera Francesa“. Durante meses, los agentes de policía transalpinos se sintieron engañados por la banda de ladrones que actuaba desde Niza hasta Antibes, desde San Tropez en cannes. Pero aquí, en Cannes, están convencidos de haber cerrado el círculo en torno a la banda formada por tres napolitanos sospechosos de ser responsables de un gran golpe de Estado fallido: el robo de un reloj muy preciado. Para los tres, ayer, el Tribunal de Apelación de Nápoles emitió una orden validando el arresto solicitado por la autoridad judicial francesa.