Los socialistas, cuyo apoyo es esencial para su estabilidad, continúan divididos sobre el tema, comprometiendo su estabilidad, que se espera que disminuya. Y Jean-Luc Mélenchon, que nunca lo quiso, formalizó el domingo por la noche su cuarta candidatura al Elíseo. Ultima afrenta: dos horas antes de la reunión, la tribuna hizo pública una “carta al pueblo francés” en la que asegura que las elecciones “no son una conclusión inevitable” y que pretende distribuir a millones este fin de semana. Qué manera de subrayar que está dirigido a los franceses y no sólo a la izquierda.