EL decreto de seguridad se encuentra bajo observación en el Quirinal y el gobierno intenta actuar con una enmienda de modificación. La norma que establece está en el punto de mira un bono de 615 euros para abogados que siguen una práctica de repatriación voluntaria. El faro del Quirinal está encendido desde hace días y, hoy, la simple suposición de que Sergio Mattarella no habría refrendado la disposición en ausencia de modificaciones sustanciales ha bastado para provocar un punto de inflexión. La mayoría comienza a trabajar incansablemente para una gama de posibilidades para romper el estancamientoel subsecretario de la presidencia del Consejo Alfredo Mantovano sube al Cerro Al encontrarse con el Jefe de Estado, muy descontento con las normas sobre repatriaciones, “no sucede así”, dicen en círculos parlamentarios a su interlocutor.
En el último momento había surgido la idea de una modificación de la ley de abogados, duramente criticada por la oposición y algunos constitucionalistas, pero a última hora de la tarde llegó un nuevo cambio de escenario y el centroderecha decidió seguir adelante. Después de que la mayoría se abriera a la posibilidad de modificar la ley que prevé un incentivo de 615 euros para los abogados en caso de que sus clientes opten por regresar a sus respectivos países de origen, tras la sentencia del Quirinal, los oradores anunciaron que no habrá propuestas de modificación del texto y que el decreto “se aprobará tal como está”.
Elección confirmada por el subsecretario del Interior, Nicola Molteni, que descartó la llegada de enmiendas correctoras. En cuanto a las preocupaciones planteadas por Colle, explican fuentes mayoritarias, “se encontrará una solución”. La protesta de la oposición duró, mientras se reanudaba el trabajo de la comisión: “Decidieron enfrentarse frontalmente a Colle”, explica el razonamiento.
“El gobierno y la mayoría van deliberadamente a chocar con Colle. Es un hecho muy grave: estamos ante una fibrilación institucional sin precedentes. Las declaraciones del subsecretario Molteni y de los presidentes de la Comisión de Asuntos Constitucionales y de Justicia de la Cámara, que anunciaron la ausencia de enmiendas, confirman una actitud inaceptable, que obliga a un control parlamentario y también mantiene relaciones con el Quirinal. El gobierno y la mayoría claramente intentan treparse a las pajitas fingiendo que no había voluntad de intervenir sobre la ley, aunque los hechos demuestran lo contrario, empezando por la reunión de hoy entre el Presidente de la República y el Subsecretario Mantovano.
El Partido Demócrata denuncia enérgicamente esta deriva y pide el restablecimiento inmediato de un proceso parlamentario correcto y transparente. No podemos proceder burlándonos de la oposición e ignorando las reglas y el debate”, declaró la presidenta del grupo democrático Chiara Braga.