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Miras los resultados de Luis de la Fuente Castillo y entiendes lo que significa planificar, tener ideas, implementarlas y cosechar los beneficios. Sí, porque la final del mundo de España nació de eso, de la capacidad de hacer crecer a los niños, de darles confianza, de tener el coraje de ponerlos en el campo. Son los clubes de la liga los que lo hacen, no los de nuestra Serie A. Y la selección italiana lo sufre.

El nuevo líder de La Roja viene de un largo aprendizaje en los banquillos juveniles: éxitos con el Sub, de 18 a 21 años y medalla de plata olímpica en Tokio. Luego la llamada a liderar a los grandes tras el fracaso de Luis Enrique en Qatar. En definitiva, lo que pasó en el pasado en azul para Vicini o Cesare Maldini, pero no para otros entrenadores ganadores con brotes azules como Gentile o Tardelli.

Muchos en España consideraban que la solución “interna” no tenía perspectivas. Los resultados nos hicieron pensar de nuevo: dos finales de la Liga de las Naciones (una ganada), el Campeonato de Europa sobre la mesa, ahora la final del Campeonato del Mundo, todo con un balance total de tres partidos ganados de 4 y sólo dos derrotas. “Siento felicidad y orgullo de liderar profesionales como estos – afirmó el técnico de 65 años -. Cuando empezamos hace casi 4 años con una idea, nos mantuvimos fieles a ella y llegamos aquí. Es una cuestión de privilegiados, vencimos a Francia, una de las mejores del mundo, pero ellos encontraron a los mejores”.

En el camino, jugadores muy fieles (entre ellos Oyarzabal, Unai Simón, Pedri, Merino y Fabián Ruiz), muchos talentos jóvenes (las estrellas Yamal y Nico Williams, así como Cubarsì, de 19 años, que después de Bergomi será el defensa más joven en una final mundial) y el coraje de cambiar a 10 jugadores de 26 entre la Eurocopa y el Mundial, en los que en 14 partidos suma 13 victorias y un empate. Deja al grupo del Real Madrid en casa.

Ya no importa el escudo, España está en manos de un seleccionador que nos pone delante de mí. No es casualidad que De la Fuente admire los escritos del emperador filósofo Marco Aurelio: “Decía que lo que es perjudicial para la colmena también lo es para la abeja. Y es cierto: cada uno de nosotros debemos pensar como un equipo, como un grupo. Y para esta selección nacional, funciona bien”. A un paso de la gloria: se muestra sereno y distante, su equipo paciente y lúcido en los momentos clave.

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