Habían tomado su espacio colonizando elcavidad de un muro de un cabaña en el campo de octavianoroeste de Roma. Así, 100.000 abejas aterrorizaban a los propietarios, temiendo que pudieran invadir otras áreas de la casa o volverse agresivas.
Por este motivo, los propietarios decidieron recurrir a un experto, el etólogo. Andrea Lunerti, no es nuevo para ciertos tipos de intervención. Hace dos años ya había intervenido en otra casa, no lejos de la capital, observando una situación similar.
Como él mismo explica en un vídeo colgado en su perfil social, “las abejas en la naturaleza anidan en las grietas por lo que”, explica a los dueños de la casa, “no saben que es su casa, llevan aquí dos años”.
En el clip, el experto muestra el proceso. Primero abre una grieta en la pared circundante de la casa, pero desde el interior, luego, vestido con un traje de apicultor pero sin guantes porque “hay riesgo de aplastarlos”, el etólogo se acerca y examina el interior de la cavidad. Lo que se muestra es impresionante: una panal enorme en lugar del espacio vacío entre dos paredes. La operación no es fácil. De hecho, es fundamental moverlos con seguridad sin que suelten una feromona al aire que es para ellos como un “grito de alarma” a toda la colmena. Entonces, con extrema precaución y habilidad, Lunerti los aspira de a pocos para darles un nuevo hogar.