A pesar del regreso de Kylian Mbappé, el FC Barcelona retuvo el título de la Supercopa de España el domingo 11 de enero en Arabia Saudí, tras una emocionante final contra el Real Madrid (3-2), cuyo entrenador Xabi Alonso se encuentra más amenazado que nunca.
¿La dirección del Real Madrid considerará esta derrota suficientemente digna? ¿O, por el contrario, serán demasiados, lo que acabará con el proyecto colectivo del técnico vasco tras apenas ocho meses en el cargo?
El ex centrocampista y estratega de la Casa Blanca, amenazado desde principios de invierno, podría no sobrevivir a esta final perdida contra su eterno rival, fijada por el ejecutivo como fecha límite para revertir la situación. Las próximas horas seguramente contarán más sobre su destino, que el regreso exprés de Kylian Mbappé apenas once días después del anuncio de su lesión en la rodilla izquierda no pudo cambiar esta vez.
Espectáculo garantizado
Sin su providencial goleador, autor de 29 goles en 24 partidos desde el inicio de la temporada, Xabi Alonso había mantenido su confianza en Gonzalo García, el joven delantero formado en el club, con un nuevo 5-2-3, con Aurélien Tchouaméni como tercer central.
Este planteamiento dejó mecánicamente mucho control a los catalanes, pero permitió al Real resistir durante más de media hora, obteniendo dos buenas oportunidades, no aprovechadas por Vinicius (14º) y Gonzalo García (33º), demasiado tiernos para engañar al portero del Barcelona Joan García.
Dominante en gran medida con más del 75% de la posesión del balón, pero incapaz de crear ningún peligro, el Barça mantuvo la paciencia y el brasileño Raphinha empujó al portero belga Thibaut Courtois para realizar una parada temprana (27º). El ex jugador del Rennais, lanzado a la perfección por el prodigio Lamine Yamal, luego falló por completo la recuperación por la izquierda (35º), y luego se recuperó unos segundos más tarde con un disparo raso que abrió el marcador (36º, 1-0).
De espaldas a la pared, Xabi Alonso llamó a sus jugadores a la calma, pero las olas sólo rompieron en la jaula de Courtois, todavía decisiva ante Fermín López (40º) y Yamal (41º) para mantener vivo a su equipo. El partido se convirtió entonces en una locura, con tres goles marcados en el tiempo de descuento.
Mbappé esperaba como un héroe
Lanzando por la izquierda, Vinicius Junior humilló a Jules Koundé y engañó a Joan García (45.º + 2, 1-1) para empatar… pero sólo durante dos minutos, antes de que Robert Lewandowski adelantara al Barça con un balón lanzado desde la derecha (45.º + 4, 2-1).
El joven Gonzalo García, aprovechado en un córner tras un cabezazo de Dean Huijsen desviado al palo por Raphinha, igualó al Real Madrid en el último minuto, justo antes del descanso (45+6, 2-2), haciendo celebrar a su entrenador.
La tensión aumentó en el segundo tiempo, pero los protagonistas siguieron siendo los mismos: Joan García (51, 56, 63) y Thibaut Courtois (71) destacaron en sus jaulas, y Raphinha, ya autor de un doblete en la semifinal, dio la victoria a los blaugranas con un disparo desequilibrado ligeramente bloqueado por Raúl Asencio (73, 3-2).
El regreso de Mbappé, esperado como un héroe y que entró en partido en el minuto 76, provocó la lógica tarjeta roja al capitán Frenkie de Jong (90), pero no fue suficiente para que la Real se recuperara.