El mayor fabricante de automóviles de Europa está bajo una intensa presión, ligada en particular a la fuerte competencia en China.
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El director general de Volkswagen, Oliver Blume, dijo a sus empleados que se podrían eliminar 50.000 puestos de trabajo más en el gigante automovilístico, según una nota interna vista por la AFP el lunes 13 de julio, que confirma las informaciones publicadas por la prensa alemana. “El siguiente paso es devolver nuestros costes generales a un nivel competitivo”dice Oliver Blume. “Dado que la mitad de nuestros gastos generales proviene de costes de personal, un cálculo teórico, suponiendo que los costes laborales se mantengan sin cambios, daría como resultado la eliminación de aproximadamente 50.000 puestos de trabajo en todo el mundo”añadió, citado en el documento.
Esto confirma los temores del poderoso sindicato IG Metall, que organizó manifestaciones tras las informaciones aparecidas en la prensa. Según estos elementos, el mayor fabricante de automóviles de Europa podría eliminar 100.000 puestos de trabajo – en lugar de los 50.000 previamente acordados – y cerrar cuatro plantas alemanas. En esta nota Oliver Blume declara que quiere subrayar esto “soluciones inteligentes” Sería preferible cerrar las fábricas, pero añade que no se puede garantizar el futuro de estas cuatro plantas. “La verdad es que, tal como están las cosas actualmente, no podemos confirmar que las plantas de Emden, Hannover, Zwickau y Neckarsulm puedan funcionar de forma competitiva hasta 2030”.admitió.
El mayor fabricante de automóviles de Europa está bajo una intensa presión por los aranceles estadounidenses, la caída de los márgenes de beneficio de los coches eléctricos y, sobre todo, la feroz competencia en China. El año pasado el grupo vendió casi nueve millones de vehículos, unos dos millones menos que en los mejores años. Sus ventas cayeron un 6,3% interanual en los primeros seis meses del año.