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El proyecto de la línea de alta velocidad (LGV) entre Montpellier (Hérault) y Perpignan (Pirineos Orientales) avanza paso a paso. El último eslabón que falta para conectar España con el resto de Europa a 300 km/h, el tramo Béziers-Perpignan (fase 2), será objeto de consulta pública entre el 8 de abril y el 9 de junio de 2026. Su entrada en servicio está anunciada para 2040.

“Se trata de uno de los proyectos ferroviarios más emblemáticos de los próximos años en Francia”, insiste Simon Popy, delegado regional de France Nature Environnement Occitanie-Méditionranée (FNE). La asociación invita a los habitantes de los Pirineos Orientales a movilizarse. “Por el momento no parecen preocuparse mucho por el tema, aunque el impacto en su territorio será importante, empezando por el cruce de las Corbières”.

Tres escenarios para cruzar las Corbières

Un tema en el centro de la consulta: ¿cómo cruzar el macizo kárstico de Corbières, frontera natural entre el Aude y los Pirineos orientales? Hay tres escenarios sobre la mesa. El primero se refiere a una línea reservada a los viajeros que pasa sobre Corbières a través de una gran trinchera, opción incompatible con el transporte de mercancías debido a la fuerte pendiente. El segundo consiste en cavar un túnel bajo las Corbières que permitiría tanto el transporte de pasajeros como de mercancías. El tercero consiste en un recorrido al pie de las Corbières, en la vertiente costera, al nivel de la actual autopista.

Para la FNE Occitania-Mediterráneo esta elección es decisiva. “Renunciar a la posibilidad del transporte de mercancías sería absurdo en una era de cambio climático y requiere un transporte más ecológico”, afirma el delegado regional. Las mercancías permanecerían entonces en la línea actual desde Béziers, llamada línea Etangs, “pero en última instancia corre el riesgo de quedar sumergida”. Otro punto delicado es el de la circunvalación de Perpiñán en la llanura del Rosellón a lo largo de su flanco occidental. El ayuntamiento de Soler se opone firmemente a ello, temiendo las molestias que supone el paso de trenes de viajeros y mercancías por su territorio.

Las cuestiones agrícolas también estarán en el centro de los debates. Casi 900 hectáreas agrícolas se ven afectadas por esta fase 2 (eje Béziers-Perpignan). Se organizarán seminarios sobre el tema del impacto agrícola en la parte de los Pirineos Orientales y sobre la cuestión de la circunvalación de Perpiñán. Muchos debates que deberían ser animados, proporcionales a los problemas y a las consecuencias duraderas en el territorio.

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