Otro riesgo son los altos costos asociados con la compra y el almacenamiento. Especialmente los lingotes o monedas pequeños tienen precios elevados y opciones de almacenamiento seguras como Los casilleros de los bancos están sujetos a cargos.. Además, el oro se comercializa internacionalmente en dólares estadounidenses. Una devaluación del dólar puede provocar una caída del precio del oro en euros, incluso si la demanda se mantiene estable.
También el oro sin ingresos regulares como intereses o dividendos ofertas. Mientras que otras formas de inversión generan rendimientos a través de distribuciones continuas, las ganancias del oro dependen únicamente de los movimientos de los precios. A largo plazo, se ha demostrado que el oro es una reserva estable de valor, pero tiene un rendimiento inferior al de las acciones o los bonos durante muchos períodos.
Los expertos financieros recomiendan invertir no más del 5-10% de sus activos en oro. Una amplia diversificación con acciones, bonos y bienes raíces suele proporcionar un rendimiento más estable. El oro es especialmente adecuado como cobertura contra las crisis económicas, pero no debe utilizarse como única inversión.
Conclusión: El oro sigue siendo una forma atractiva de inversión, especialmente en tiempos de incertidumbre. Aquellos que poseen oro físico o ETC de oro durante más de un año pueden beneficiarse de beneficios fiscales, mientras que las ganancias de las acciones mineras siempre están sujetas a retención de impuestos. A la hora de vender, merece la pena comparar ofertas y confiar en distribuidores fiables. Sin embargo, cualquiera que vea el oro como un complemento de otras formas de inversión, como depósitos a plazo, acciones, ETF y bonos, y tenga una amplia base de inversión, puede beneficiarse de las fortalezas del metal precioso.