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Rusia ha decidido aumentar significativamente la proporción de formación militar en el curso obligatorio para los estudiantes de secundaria. El ministro de Educación, Sergei Kravtsov, anunció que este tema, titulado “Conceptos básicos de seguridad nacional y defensa”, ahora dedicará el 50% de su contenido a lecciones militares a partir del 1 de septiembre, informa Business Insider.

Este desarrollo marca un cambio notable, ya que anteriormente el entrenamiento militar solo representaba el 20% del programa. Los contenidos también se enriquecerán con nuevos temas, incluido el aprendizaje del uso de drones y la participación en ejercicios prácticos de campo.

El curso, con una duración total de 34 horas por curso escolar, incluirá al menos 17 horas dedicadas a la formación militar básica. Esta intensificación refleja el deseo de las autoridades de fortalecer la preparación de los jóvenes para los desafíos de la defensa nacional.

Además de los cursos de historia militar y clases de educación cívica, el programa incluye habilidades directamente relacionadas con el combate. Los estudiantes mayores aprenderán procedimientos de primeros auxilios, lo cual es bueno, así como también cómo manejar armas de fuego y granadas, que lo es mucho menos.

Campos de tiro obligatorios

Estas lecciones recuerdan mucho al entrenamiento militar de la era soviética, una materia obligatoria para los estudiantes de secundaria que combinaba ejercicios militares, entrenamiento médico y campos de entrenamiento. Abolida en 1993, esta disciplina se reintrodujo gradualmente tras el inicio de la invasión rusa de Ucrania en 2022.

En este contexto, y mientras el conflicto continúa, las autoridades han aumentado la presión sobre las instituciones educativas. Según el medio independiente ruso Vertska, en 2024 se han emprendido más de 200 acciones legales contra escuelas que no cuentan con la infraestructura adecuada, como campos de tiro.

El gobierno pretende ir aún más lejos. Un proyecto que se está considerando implica la creación de un programa separado de 64 horas centrado en la disciplina, las habilidades de combate y la supervivencia. Una fase piloto podría comenzar ya en septiembre en varias regiones, incluida la anexada Crimea.

Estas iniciativas son parte de un clima de creciente tensión entre Rusia y la OTAN. Varios líderes occidentales han advertido recientemente que no se puede descartar un conflicto a gran escala en Europa para 2030, declaraciones que han tenido eco en Rusia para justificar el fortalecimiento de la preparación militar desde una edad temprana.



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