El óxido nitroso, y su abuso que preocupa cada vez más a las autoridades públicas, vuelve al Senado. El Palacio de Luxemburgo votó el martes 19 de mayo, por segunda vez en pocos meses, a favor de prohibir la venta de este gas inhalado a particulares por sus efectos eufóricos.
En el marco del examen del proyecto de ley “Ripost”, que aborda varios problemas relacionados con la seguridad cotidiana, los senadores discutieron la mejor manera de combatir este famoso “gas de la risa”puesto de relieve en particular por el aumento de las muertes en carretera en los últimos años.
El proyecto del Gobierno preveía inicialmente un control horario de la venta al por menor de este producto y un aumento de las sanciones en caso de venta ilegal, lo que podría conducir incluso al cierre administrativo de la fábrica. Los senadores apoyaron en general esta ambición, pero quisieron ir más allá votando a favor de una prohibición general de la posesión y venta de óxido nitroso. Sin embargo, sería posible una exención para algunas categorías de profesionales definidas por el decreto.
“flagelo para la salud”
“Este producto no es un producto común y corriente. (…) Es un flagelo para la salud y los jóvenes se ven cada vez más afectados por su uso. No podemos volver atrás”rogó a la senadora socialista Marion Canalès que defienda esta ampliación.
Este último ya había adoptado esta medida en febrero con un proyecto de ley multipartidista. La Asamblea Nacional también optó por esta prohibición general en un texto simultáneo a principios de 2025. Pero este proyecto de ley de “respuesta” parece ser el instrumento legislativo con más probabilidades de llegar al Parlamento en una agenda apretada.
El Ministro del Interior, Laurent Núñez, expresó algunas reservas sobre una prohibición tan amplia, por temor a una incompatibilidad con el derecho europeo. “La ecuación está cambiando”admitió, sin embargo, mientras Bruselas anunciaba su intención de prohibir la venta de bombonas de este gas a partir de febrero de 2027. El ministro prometió evaluar la medida con mayor precisión al final del examen del proyecto de ley en el Parlamento.
Tres años de prisión por conducir en estado de ebriedad
Además, según el texto votado en el Senado, conducir bajo los efectos de este gas también será castigado con tres años de prisión y una multa de 9.000 euros.
Los senadores también validaron la creación de un nuevo “delito de inhalación”, castigado con un año de prisión y una multa de 3.750 euros, a pesar de algunas reticencias de la izquierda, donde los ecologistas lamentaron una medida que “pelea equivocada” dirigiéndose a los consumidores. Sin embargo, se podría evitar el proceso judicial pagando una multa fija (AFD), de hasta 200 euros.
Incluso el abandono de bombonas de aluminio en la vía pública puede ser sancionado con una multa de 1.500 euros.
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