ajax-request-1_3.jpeg

“Las pruebas examinadas, despojadas del contenido de los chats y de las comunicaciones inutilizables, no permiten, en conclusión, afirmar más allá de toda duda razonable que existió un acuerdo de corrupción antes de la asignación de la tarea”: así lo afirma el Tribunal de Apelación en los motivos de la sentencia con la que el 15 de enero absolvió a la ex eurodiputada de Forza Italia, Lara Comi (en la foto), de la acusación de corrupción y también de uno de los dos episodios de presunto fraude contra la UE, reduciendo la pena -suspendida- a un año.

En las 460 páginas de los motivos, los jueces (comité Bernazzani-Siclari-Rinaldi), que redujeron considerablemente la pena de cuatro años y dos meses impuesta en primera instancia a Comi, defendido por el abogado Antonio Bana y por el profesor Gianluca Varraso, declararon esencialmente la “ausencia de pruebas de las degradaciones” de dinero y del hecho de que el acusado “nunca accedió a las peticiones” de Nino Caianiello, entonces influyente coordinador azul de Varese. Además, “nunca inició un proceso contra” la abogada civil María Teresa Bergamaschi, que también fue absuelta junto con el entonces director general de Afol, Giuseppe Zingale, en una de las partes del llamado asunto “Comedor Social”. Así, para los jueces de segunda instancia, que declararon inutilizables los chats de los autos del proceso, el “hecho es inexistente” y es imposible configurar “el patrón de corrupción”. Según la hipótesis de la fiscalía, ahora anulada con el veredicto de apelación, se habría producido un acuerdo triangular con Zingale y Caianiello para que Afol confiara servicios de asesoramiento a Bergamaschi a cambio de un supuesto descenso de categoría, y luego una compensación al propio Caianiello por los gastos del partido. Con el veredicto de enero, el Tribunal dio el golpe final a un caso que hace siete años había provocado una ola de detenciones, planteando la hipótesis de un sistema de sobornos y nombramientos experimentado en la política lombarda. Los jueces decidieron exonerar, entre otros, al periodista y ex portavoz del Comi, Andrea Aliverti.

El ex parlamentario de FI Diego Sozzani también fue absuelto y se confirmaron otras absoluciones, incluida la del ex concejal municipal Pietro Tatarella. El empresario Daniele D’Alfonso y (por una sola razón) Zingale fueron condenados: las penas aumentaron de 6 años y medio a 5 años y 2 meses y de 2 años a 1 año y 6 meses.

Referencia

About The Author