Cuatro años para alinearse con el objetivo de la UE: Italia puede reducir sus emisiones netas en un 55% para 2030, logrando lo que espera la Unión Europea. Los datos y la perspectiva surgen del informe “Emisiones de gases de efecto invernadero en Italia: objetivos de reducción y escenarios de emisiones”, elaborado por investigadores del ISPRA, que fotografía los avances realizados por el país once años después del Acuerdo de París. Esto también incluye la identificación de palancas estratégicas para consolidar el camino hacia la descarbonización.
habilidades italianas
“Once años después del Acuerdo de París, los datos muestran que Italia tiene las habilidades, tecnologías y herramientas para continuar con determinación en el camino hacia la transición climática – afirma Maria Alessandra Gallone, presidenta de ISPRA y SNPA -. El desafío climático también representa una enorme oportunidad para la innovación, la competitividad y el crecimiento sostenible. »
Reducciones en los sectores energéticos
El informe “destaca cómo el sistema ETS, respaldado por el crecimiento de las energías renovables y la innovación industrial, ya se encuentra en una trayectoria en línea con los objetivos europeos”. “Las proyecciones – subraya ISPRA – indican una reducción de las emisiones de entre el 60% y el 69% en los sectores energético e industrial implicados en el mercado europeo del carbono”.
Dos escenarios posibles
En este contexto, el estudio de ISPRA perfila dos escenarios. Uno, “basado en políticas ya vigentes”, y el segundo, “reforzado por las medidas adicionales previstas por el Pniec y el Pnrr”. Ambos confirman la posibilidad concreta de que el país continúe en el camino de la reducción progresiva de emisiones.
Objetivo -43% para transporte y calefacción
Los principales problemas de esta carrera contrarreloj para alcanzar el objetivo del -43,7% para 2030 se juegan en los sectores del transporte y la calefacción. Los escenarios relativos al sector territorial y forestal son positivos, lo que debería permitir alcanzar los objetivos fijados tanto para el período 2021-2025 como para 2026-2030, confirmando la importancia del capital natural en la estrategia climática nacional.