“Frente a un público así, es difícil no lanzarse a una reunión política”, sonrió el Jefe de Estado.
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Medallas para sus aliados de toda la vida. El lunes 9 de febrero, Emmanuel Macron entregó condecoraciones a un puñado de sus seguidores, en particular a los ex ministros Olivier Dussopt y Stanislas Guerini. Entre los destinatarios de esta ceremonia que reúne a todos, o casi, los que vivieron las primeras horas de la macronieve, se encontraban también el fundador del grupo de economía social y solidaria SOS, Jean-Marc Borello, las ex ministras Patricia Miralles y Nadia Hai, y el director ejecutivo de EDF, Nicolas Machtou.
“Frente a un público como éste es difícil no lanzarse a una reunión política” sonrió Emmanuel Macron, ante unas 200 personas reunidas en el ayuntamiento del Elíseo, antes de elevar a algunos de sus compañeros de viaje a la Orden de la Legión de Honor o al Mérito Nacional.
Entre el público, los ex primeros ministros Jean Castex, Elisabeth Borne y Gabriel Attal, representantes gubernamentales como Gérald Darmanin, Maud Bregeon y Amélie de Montchalin, cuyo nombramiento como presidenta del Tribunal de Cuentas fue revelado durante la ceremonia, el presidente del Consejo constitucional, Richard Ferrand… Y, sobre todo, los personajes del primer quinquenio de Macron que formaron el equipo electoral de 2017: Julien Denormandie, Cédric O, Sibeth Ndiaye, Benjamin Griveaux, Adrien Taquet, Ismaël Emelien, Clément Beaune, Stéphane Séjourné…
“Les digo mi agradecimiento, mi agradecimiento y mi cariño. No tenemos la oportunidad de decirlo todos los días, y mis responsabilidades (…) a veces dan la sensación de estar lejos, pero siempre estoy aquí, en esta compañía”, aseguró el Jefe de Estado, reconociéndolo “la inmensa deuda” que tenía hacia estos fieles. “Usted dio todo para mantener vivo el debate, para construir la reforma correcta y necesaria, y nunca olvidaré lo que le debo”. insistió.