“El mundo del comercio minorista y de la gran distribución representa un sector fundamental de nuestra economía, capaz de garantizar a los ciudadanos servicios de calidad y miles de puestos de trabajo, con una importante presencia de trabajadoras”, afirmó Anna Maria Furlan, ex Secretaria General de la CIOSL, miembro de la 10ª Comisión Permanente del Senado (Asuntos Sociales, Salud, Trabajo Público y Privado, Seguridad Social), que intervino en el evento “El valor de la diversidad generacional y la innovación tecnológica. Perspectivas de trabajo en el sector minorista del comercio del mañana”, organizado por Federdistribuzione en Roma.
“El debate de hoy aborda dos temas centrales: cómo animar a los jóvenes a entrar en el mundo del trabajo y cómo superar la idea de que un trabajador mayor de 50 años ya no es una persona preparada para el cambio”, explicó Furlan. “Necesitamos un gran pacto entre generaciones, entre jóvenes y trabajadores más experimentados, valorando las habilidades, la experiencia y las nuevas sensibilidades”.
Según Furlan, la introducción de la inteligencia artificial también debe abordarse con equilibrio: “Las nuevas tecnologías no deben dar miedo, pero tampoco pueden adoptarse sin mantener la centralidad de la persona. La innovación debe ser una herramienta para mejorar el trabajo y apoyar la transformación del sector”.
La intervención tuvo lugar durante la presentación de los testimonios del “Observatorio del Trabajo de Distribución Organizada Moderna”, creado por Federdistribuzione en colaboración con la Università Cattolica del Sacro Cuore.