JA A un año de las elecciones presidenciales, sería inadecuado criticar la profusión de proyectos y propuestas que surgen a través de la publicación de libros o la actualización de doctrinas partidistas. El país se enfrenta a tales agitaciones geopolíticas y desafíos internos, relacionados entre otras cosas con el envejecimiento de la población y la carga de la deuda, que lo contrario sería preocupante. De Gabriel Attal a Raphaël Glucksmann, pasando por François Bayrou, Bruno Le Maire o Elisabeth Borne, muchos se someten a este ejercicio.
En este sentido, el trabajo realizado por el Partido Socialista (PS) merece cierta consideración. Al no poder seleccionar a su candidato y no lograr que un número significativo de aliados lo aceptara, el partido de Jean Jaurès y Léon Blum se comprometió a revisar su doctrina, después de sufrir una serie de decepciones electorales que corrían el riesgo de llevarlo directamente al descenso. Cabe recordar que, durante las últimas elecciones presidenciales, en 2022, Anne Hidalgo obtuvo sólo el 1,75% de los votos emitidos, 20 puntos por debajo de la puntuación de Jean-Luc Mélenchon.
Denuncia del director general “capitalismo depredador”un canto a la libertad entendida como lucha social ya que las desigualdades de destino siguen siendo fuertes, cuestionando una forma de producción y consumo que “Fomenta la depredación y el despilfarro”Rechazo de una sociedad cada vez más polarizada y reafirmación de las raíces europeas, el texto encabezado por la eurodiputada Chloé Ridel, cercana al primer secretario Olivier Faure, pretende proponer una “El nuevo socialismo del siglo XXIY siglo “ proclamando que la era de la socialdemocracia había terminado.
La vergüenza que provoca el proyecto proviene del agujero negro que no puede llenar: ¿qué pasa con los cinco años durante los cuales François Hollande, rodeado por todas las corrientes del PS, ejerció el poder? El partido no pudo ejercer el derecho de inventario tras la desintegración de 2017. Nueve años después, todavía se muestra incapaz, hasta el punto de que el ex Presidente de la República se siente obligado a realizar él mismo el ejercicio en una entrevista concedida a Marianne, el 15 de abril. “Para la izquierda gobernar es una prueba, pero gobernar debe ser su objetivo. De lo contrario habla o grita. Pero nada se mueve”el que también afirma profesa “preparar” antes de la próxima fecha límite.
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