El lunes por la tarde se escucharon dos fuertes detonaciones cerca de la zona del aeropuerto en las afueras de Bamako, capital de Malí, donde el sábado yihadistas aliados con los rebeldes llevaron a cabo ataques a gran escala contra posiciones estratégicas de la junta gobernante. Luego la situación se calmó, constató un corresponsal de la AFP.
No fue posible identificar de inmediato el origen de estas detonaciones. Poco antes de las detonaciones, un convoy de camionetas y camiones de transporte de tropas se dirigía a gran velocidad hacia el aeropuerto, constató la AFP. Un avión militar también sobrevoló brevemente la zona.
Este distrito de Senou fue escenario el sábado de intensos combates entre el ejército maliense y los yihadistas del Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM, aliado de Al Qaeda), aliados con la rebelión independentista tuareg del Frente de Liberación Azawad (FLA). Allí un helicóptero del ejército llevó a cabo ataques.
Mali, un vasto país del Sahel, ha estado plagado de conflictos y violencia yihadista desde 2012. La junta maliense se encuentra en una situación crítica y sin precedentes desde el golpe de 2020: el ministro de Defensa, Sadio Camara, fue asesinado y el general Assimi Goïta, jefe de la junta, no ha sido visto ni hablado desde que comenzaron las hostilidades el sábado por la mañana.