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Engo, con sede en Grenoble, que desarrolla y comercializa gafas conectadas para deportistas, ha cerrado su primera ronda de financiación para consolidar su investigación y desarrollo y aumentar su volumen de ventas.

Conocer tu cronómetro, tu velocidad, tu frecuencia cardíaca, tu potencia en tiempo real sin tener que apartar la vista de la carretera: esta es la promesa de las gafas conectadas Engo desarrolladas por la empresa homónima de Grenoble para deportistas. Spin-off de la empresa Microoled, con sede en Grenoble, especializada en el diseño y la producción de pantallas micro-OLED de destino, Engo nació en 2025 para convertirse en “una empresa por derecho propio” y centrarse en un mercado que se presenta como “en expansión”, el de los deportistas, explica Fabrice Berger Duquene, cofundador y director de operaciones de la empresa.

Apenas un año después de su creación, la start-up anunció una primera ronda de financiación de 5,1 millones de euros de Ventech, Odyssée Venture y Bpifrance Amorchage Industriel, para acelerar su investigación y desarrollo y aumentar rápidamente su volumen de ventas.

Gafas conectadas y realidad virtual

La tecnología de Engo se basa en una pantalla micro-OLED miniaturizada y en un software gratuito que permite proyectar la información de las aplicaciones utilizadas por los deportistas (Garmin, Apple, Strava) directamente en las gafas Grenoblois en tiempo real y en realidad virtual.

Cronómetro, economía de carrera, intervalo, distancia, frecuencia cardíaca… la lista de datos disponibles es extensa.

“Nuestras gafas pueden adaptarse al tipo de entrenamiento, pero también al programa de carrera. Si un atleta decide adoptar una determinada velocidad durante los primeros kilómetros y luego acelerar o desacelerar en el contexto de una media maratón o un triatlón, podemos mostrar su velocidad en tiempo real, ante los ojos del atleta, y por lo tanto sin perturbar su carrera”, explica el director de operaciones.

Esta tecnología, íntegramente ensamblada en Grenoble, requiere sólo unos pocos gramos y está protegida por numerosas patentes. El último modelo de Engo, el tercer modelo de la gama, pesa 38 gramos, frente a los 25-35 gramos de unas gafas de sol clásicas y los 60 gramos de las Metaenga (producto Meta destinado a los deportistas), compara Fabrice Berger Duquene. Esto, para una autonomía de 20 horas frente a las 12 horas del modelo anterior y las 24 horas anunciadas para la próxima generación. La carga completa se realiza en dos horas. Todo, para modelos de entre 350 y 400 euros.

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