Roma, 15 de junio (askanews) – Las esperanzas de firmar un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, con la evolución de la situación en Oriente Medio y la reapertura de Ormuz están en el centro del G7 bajo la presidencia francesa que se inaugura en Evian. Una agenda “ambiciosa” fue definida por el presidente Emmanuel Macron, quien saludó a las fuerzas policiales movilizadas para garantizar la seguridad de la cumbre de las siete grandes potencias. Jefes de Estado y de Gobierno de Estados Unidos, Alemania, Canadá, Japón, Reino Unido e Italia llegan, con la Primera Ministra Giorgia Meloni, para discutir temas que van desde el desafío del crecimiento global equilibrado hasta la inteligencia artificial, desde la lucha contra el narcotráfico hasta la necesidad de diversificar las cadenas de suministro de materiales críticos y la renovación de asociaciones internacionales. Sin olvidar otras crisis internacionales, como la guerra de Ucrania.
Hasta el miércoles, la ciudad balneario de Alta Saboya se convertirá en el corazón de la geopolítica también gracias a la presencia, durante mucho tiempo incierta, del presidente estadounidense Donald Trump. Tras la llegada de los Jefes de Estado y de Gobierno al Evian Resort, tendrá lugar una cena de trabajo dedicada al tema “Afrontar juntos los grandes desafíos internacionales”.
El 16 de junio, además de la atención centrada en Oriente Medio, con el presidente egipcio Abdel Fatah al-Sisi y los líderes de los Emiratos Árabes Unidos y Qatar como importantes mediadores, estará el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, quien, al anunciar su participación, dijo: “Ucrania, nuestra defensa y nuestras perspectivas de paz estarán entre los temas principales”. También llegarán representantes de los cinco países socios invitados por Francia: Brasil, India, Corea del Sur, Kenia y Egipto; mientras que el 17 de junio estará dedicado a temas económicos e inteligencia artificial. El sistema de seguridad es enorme. Ya el día anterior se habían producido momentos de tensión en Ginebra entre la policía y los manifestantes durante la manifestación de la coalición contra el G7.