CG65WZFUGZELPARKP5GHI5BPQQ.jpg

Después de la frustración, llega el momento de las explicaciones. Tres días después de la derrota de Francia en la semifinal del Mundial de 2026 contra España (0-2), Didier Deschamps compareció por última vez ante la prensa como entrenador de los ‘bleus’. Cuestionado evidentemente por el fracaso de su equipo, el técnico de 57 años se centró en particular en el caso de Adrien Rabiot.

Sustituido en el descanso por Manu Koné tras realizar un primer tiempo de calidad, el centrocampista del AC Milan pasó el segundo acto sentado en el banquillo. El motivo aducido por Deschamps: la tarjeta amarilla que recibió su entrenador del centro del campo en el minuto 9. Una elección incomprensible para muchos espectadores, algunos convencidos de que Rabiot tenía la experiencia necesaria para terminar el partido sin quedar excluido.

Mira el 100% de los partidos de la Copa Mundial de la FIFA™ en BeIN Sports

“Podría haberlo hecho de otra manera”

“Vino a verme al restaurante para decirme: Entrenador, ya no puedo jugar conmigo mismo.u”, reveló el entrenador de los Miami Blues, escenario del partido por el 3.º puesto previsto para el sábado contra Inglaterra (23.00 horas). “Le dije: gestionar, evitar arrastrar los pies, porque no llegó muy lejos”, explicó, en referencia a los distintos errores cometidos por Rabiot tras su primera tarjeta amarilla.

“Cuando eres centrocampista el juego es de 360 ​​grados. Jugué esos partidos y era una sombra de mí mismo. Las ventanas de cambio no importan durante el descanso. Podría haberlo hecho de otra manera, pero no me hago estas preguntas. Elegí con los elementos que tenía y mi experiencia”, dijo Deschamps, que no parece arrepentirse de su elección.

Una cosa es segura: sus hombres no pudieron subir el listón y tendrán que conformarse con la final contra los Tres Leones.

Referencia

About The Author