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Una hazaña de Flavio Cobolli que venció al canadiense Félix Auger Aliassime en cuatro sets en París.
Flavio es décimo con 3.040 puntos. Flavio ya cambió de talla. Con la primera semifinal de Grand Slam de su carrera, ganada en Roland Garros, el italiano entra prácticamente entre los diez primeros y asegura su mejor clasificación de todos los tiempos. Sin embargo, los datos sólo cuentan una parte de la historia. Porque ahora cada partido pesa mucho, pero no todos de la misma manera en el ranking.

Cobolli ya es décimo en el ranking ATP live con 3.040 puntos.

La meta de las semifinales ya le ha garantizado 800 puntos de Slam, que en el ranking en vivo se convierten en +700 respecto a su situación inicial en Roland Garros. Es este salto el que le sitúa por delante de Alexander Bublik y entre los diez primeros, pero todavía no lo suficientemente cerca de los jugadores que le preceden inmediatamente.

La primera referencia sigue siendo Taylor Fritz, noveno con 3.720 puntos. Y aquí es donde la discusión se vuelve interesante: aunque llegara a la final, Cobolli no superaría al estadounidense. Como finalista de Roland Garros, subiría hasta los 3.540 puntos, sumando otros 500 puntos en la semifinal, pero seguiría estando por debajo de Fritz. Traducido: la final sería un resultado histórico en términos deportivos, pero no cambiaría su posición en la clasificación. Cobolli quedaría décimo.

La verdadera revolución sólo vendría con el título. En caso de ganar en Roland Garros, Flavio pasaría de 3.040 a 4.240 puntos. Sería un gran paso: ya no una simple entrada entre los diez primeros, sino una llegada directa al quinto puesto del mundo. Un cambio total de estatus, porque Cobolli dejaría atrás a jugadores ya acostumbrados permanentemente a los primeros puestos del ranking.

Por tanto, la foto es clara.

  1. semifinal: 3.040 puntos y décimo puesto;
  2. final: 3.540 puntos, pero aún décimo;
  3. victoria: 4.240 puntos y quinto puesto ATP

El premio en metálico también cambia.. Con la semifinal, Cobolli ya tiene garantizado un cheque de 750.000 euros. Llegar a la final ascendería a 1.400.000 euros, o 650.000 euros más. Pero en caso de triunfo en París, el premio ascendería a 2.800.000 euros: 1,4 millones más que el finalista y más de dos millones más que el semifinalista. Por tanto, el Roland Garros de Cobolli ya ha producido un efecto histórico: el top ten. Pero la clasificación también indica que el margen entre una gran empresa y un punto de inflexión absoluto sigue siendo claro. La final reforzaría la nueva dimensión de los blues, sin bajarles del décimo puesto. Cobolli sólo pudo perderse el top ten en un caso. Si fue eliminado en semifinales y Mensik ganó el torneo. En este caso volvería al undécimo lugar. El título, sin embargo, le situaría directamente entre los cinco mejores jugadores del mundo. Para Cobolli es la frontera entre un resultado extraordinario y una transformación definitiva.

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