También conocida como dieta cetogénica, esta dieta se basa en reducir drásticamente los alimentos ricos en carbohidratos, la principal fuente de energía del cuerpo, para forzar a nuestro cuerpo a entrar en un estado metabólico específico llamado cetosis. Se cree que este estado de cetosis proporciona al cerebro un metabolismo más lento, menos sensible a las fluctuaciones del azúcar en sangre y a los trastornos neuronales.
Nutrición: ¿Qué es la dieta cetogénica?
La dieta cetogénica es una dieta muy baja en carbohidratos (5%), alta en grasas (80%) y moderada en proteínas (15%), diseñada para llevar al cuerpo a un estado metabólico específico: la cetosis. Los únicos azúcares simples permitidos son los que se encuentran en frutas y verduras menos dulces. Están prohibidos todos los alimentos con alto contenido en azúcares simples (caramelos, miel, mermeladas, confitería, galletas, pasteles, bollería y la mayoría de los alimentos ultraprocesados) o hidratos de carbono complejos (pan y alimentos con almidón).
Los alimentos a favorecer en el menú son, por tanto, carne, pescado, huevos, aceite, mantequilla, aguacate, frutos secos, quesos y verduras.
Al limitar drásticamente los carbohidratos, el principal combustible de los músculos y el cerebro, el cuerpo agota sus reservas de azúcar (glucosa en la sangre y glucógeno en el hígado, los riñones y los músculos) y luego cambia a otro combustible: los cuerpos cetónicos, producidos por el hígado a partir de las grasas. Estos cuerpos cetónicos se convierten en la principal fuente de energía, especialmente para el cerebro, que obtiene de ellos un efecto estabilizador y antiinflamatorio.
Precaución: la dieta cetogénica provoca pérdida de agua porque cada molécula de glucógeno se almacena con 3 o 4 moléculas de agua, por lo que cuando se agotan las reservas, el agua se excreta y libera por los riñones. ¡Es imprescindible beber al menos 1,5 litros de agua al día!
Dieta cetogénica: primeros resultados observados sobre la epilepsia
Hoy en día, se reconoce y utiliza principalmente por sus beneficios para la pérdida de peso, pero la dieta cetogénica se desarrolló originalmente en la década de 1920 para tratar las convulsiones infantiles resistentes a los medicamentos.
En este contexto, se ha demostrado capaz de modular la actividad eléctrica del cerebro y reducir la excitabilidad neuronal, mecanismo común a varios trastornos psiquiátricos.
¿Cómo afecta esto al cerebro?
Desde la década de 1960, la obesidad, la diabetes y los trastornos mentales han aumentado exponencialmente. Es difícil no vincular este fenómeno a la evolución de la industria alimentaria y a la explosión del consumo de alimentos ultraprocesados y muy azucarados.
¿Qué le sucede a nuestro cuerpo cuando comemos demasiados carbohidratos? Para regular el azúcar en sangre, el cuerpo secreta insulina, una hormona que reduce el azúcar en sangre. Con un exceso repetido, algunos tejidos se vuelven resistentes a la insulina (una condición llamada resistencia a la insulina) y el cerebro no es inmune a este fenómeno.
Cuando consumimos demasiados carbohidratos, el cerebro se encuentra en un “océano de azúcar”: a pesar de la presencia de glucosa en la sangre, las neuronas ya no pueden utilizarla eficazmente. El resultado: fatiga cognitiva, dificultad para concentrarse, irritabilidad y lo que se llama “niebla mental”.
Al utilizar cetonas en lugar de glucosa como fuente de energía, el cerebro se beneficia de un combustible más estable, lo que limita los cambios en el azúcar en sangre a menudo asociados con fluctuaciones en el estado de ánimo y la energía.
La cetosis también mejora la función mitocondrial (las “centrales energéticas” de las células), al tiempo que reduce el estrés oxidativo y la inflamación neurocerebral, dos marcadores ahora bien identificados en la depresión o la esquizofrenia.
Los estudios preliminares sugieren que la dieta puede aumentar la disponibilidad de GABA, un neurotransmisor calmante, y reducir el glutamato, implicado en estados de hiperexcitabilidad y ansiedad.
Trastorno bipolar, TDAH, depresión, esquizofrenia: ¿cuáles son las indicaciones de la dieta cetogénica?
La dieta cetogénica puede tener efectos sobre muchos trastornos psiquiátricos, que son objeto de estudios científicos.
En primer lugar está el trastorno bipolar, con estudios que sugieren que la cetosis puede estabilizar el estado de ánimo y reducir las fases de manía o depresión. Depresión resistente al tratamiento, que reduce la inflamación cerebral y mejora la claridad mental.
Además, también se están realizando estudios experimentales sobre la esquizofrenia que sugieren que la dieta cetogénica podría modular la actividad neuronal y reducir determinados síntomas cognitivos o negativos.
También se está evaluando la eficacia de la dieta cetogénica en la enfermedad de Alzheimer, también llamada diabetes tipo 3, debido a la resistencia neuronal observada a la insulina.
Cabe señalar que los resultados de la dieta cetogénica sobre estas diferentes condiciones mentales o neurológicas aún siguen siendo exploratorios. Aunque algunos estudios piloto muestran mejoras en el estado de ánimo y la función cognitiva, aún no hay datos suficientes para convertirla en una terapia validada.
También es importante recordar que la dieta cetogénica es restrictiva y requiere un cuidadoso seguimiento médico. Además, puede provocar efectos secundarios (carencias, fatiga, problemas digestivos) y contraindicaciones (pancreatitis, insuficiencia hepática, porfiria).
Menú: un día cetogénico
A continuación se ofrece una descripción práctica de un día con la dieta cetogénica:
Desayuno
Tortilla de espinacas y champiñones, cocida en aceite de oliva o mantequilla
1 aguacate en rodajas
Café o té solo, posiblemente con un poco de crema entera
Almuerzo
Ensalada de salmón o atún con rúcula, pepino, pimientos y nueces
Aderezo: aceite de oliva + vinagre de manzana
Queso duro como acompañamiento (opcional)
Bocadillo
Unas cuantas almendras o nueces de macadamia
Un yogur griego natural
Cena
Filete de pollo o pescado asado
Verduras verdes salteadas en mantequilla o aceite (calabacín, brócoli, coliflor)
Ensalada verde con unas aceitunas
Postre opcional: mousse de aguacate y cacao amargo