Al sonar el pitido final, Luis Enrique debió respirar aliviado. Sin duda, el PSG tuvo que sufrir un empate (2-2) en el Parque de los Príncipes contra el Lorient, lo que retrasará (un poco) su probable 14º título de campeonato. Pero lo importante está evidentemente en otra parte, a cuatro días del partido de vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones en Mónaco, el partido que ocupa todos los pensamientos, mucho más que este partido contra Merlus.
Cuatro días después del primer acto homérico (5-4), el asturiano sabía que este encuentro nacional sería complicado de entender. “Es muy difícil, a nivel de motivación, después de jugar un partido importante en un ambiente increíble, pasar luego al campeonato”, insistió Luis Enrique en rueda de prensa. Estamos acostumbrados a esto e intento pedir mucho más a mis jugadores en cada partido, en cada entrenamiento. »