El Gobierno de Pedro Sánchez ha elevado sus estimaciones de crecimiento de la economía española para este año (y los dos próximos), mejorando también sus previsiones de empleo y déficit presupuestario. España está resistiendo y respondiendo a las tensiones internacionales –desde los aranceles estadounidenses hasta la crisis energética causada por las guerras en Ucrania e Irán– mucho mejor que otras grandes economías europeas. Mientras que con los indiscutibles resultados obtenidos en el terreno económico, Sánchez intenta olvidar los escándalos de corrupción que, en los últimos meses, han envuelto al Partido Socialista y también a su familia.
El gobierno espera que la economía española crezca un 2,6% este año (frente al 2,2% pronosticado anteriormente), mucho más que países como Alemania, Italia y Francia, que están luchando por lograr un crecimiento del producto interno bruto del 1%. “El crecimiento está impulsado principalmente por un consumo y una inversión sólidos durante el período 2026-2029”, explicó el ministro de Economía, Carlos Cuerpo. “Todo esto – añadió – se ve reforzado, por el lado de la oferta, por una mejora del empleo y un aumento de la productividad horaria”.
Madrid también revisó al alza sus estimaciones de crecimiento para 2027, del 2,1% al 2,2%, y dijo que el crecimiento se mantendría por encima del 2% hasta 2029. Cuerpo dijo que el crecimiento del PIB en el segundo trimestre de este año sería similar o ligeramente superior al del primer trimestre (que fue del 0,6% en el periodo anterior y del 2,7% en el mismo periodo de 2025).
Este es el marco macroeconómico en el que el Gobierno debería basar el presupuesto general del Estado para 2027. Durante los últimos tres años, la coalición de izquierdas en el Gobierno no ha podido presentar nuevos proyectos presupuestarios, debido a la falta de apoyo de un Parlamento muy fragmentado, limitándose a proponer de nuevo el presupuesto de 2023.
Sánchez y sus ministros mantienen proyecciones más favorables que las de otras instituciones, como el Banco de España, que prevé un crecimiento del 2,3% para este año, o la OCDE que recientemente elevó ligeramente sus estimaciones para España, indicando un crecimiento del 2,2% para este año. El Gobierno destaca “la solidez de la economía y las políticas que desde hace años, especialmente en materia de inmigración y energías renovables, han permitido a España ganar fuerza y autonomía”.