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Crece la ira en el círculo del canciller Friedrich Merz por las especulaciones sobre un posible intercambio en la cúpula de la Unión. La agencia de noticias dpa y el servicio de noticias “Table.Media” informan que los allegados al canciller dicen que el debate sobre un posible cambio de canciller es “una idea ingenua”, muestra un “peligroso deseo de armar escándalo” y un “notable desconocimiento de la Constitución y de la realidad política”. Cualquiera que haga tales especulaciones “dirige los asuntos de la AfD y roba su autoridad al centro político”.

El nuevo debate se inició, entre otras cosas, con las informaciones de “Stern” y “Bild”, según las cuales en la dirección de la CDU se habla de un posible sustituto de Merz. En el centro de las consideraciones está el Primer Ministro de Renania del Norte-Westfalia, Hendrik Wüst. Además, el primer ministro bávaro, Markus Söder, y el líder del grupo parlamentario de la Unión, Jens Spahn, también son mencionados como posibles “cancilleres sustitutos” en la capital.

Quienes rodean a la Canciller intentan disipar rápidamente tales consideraciones. Allí se le advierte que este tipo de debates personales ponen en peligro la estabilidad del Bundestag y son “doblemente negligentes” ante las crisis internacionales. Dado el estancado debate sobre la reforma dentro de la coalición, también señala que “siempre es más fácil hablar de dotación de personal que preocuparnos seriamente por las tasas del impuesto sobre la renta o la reforma sanitaria”.

Cambio de Canciller: ¿es posible?

Dentro de la propia Unión, la discusión hasta ahora se ha descrito más bien como un juego de pensamientos. Los círculos de la CDU sostienen que por el momento el cambio de canciller no supone un problema. Además, no parece que Merz quisiera dejar su puesto por frustración.

Sin embargo, tal paso sería política y constitucionalmente complicado: Merz tendría que preparar él mismo el camino para la elección de un nuevo canciller en el actual Bundestag o ser convencido de hacerlo mediante una presión masiva de su propio partido. CDU, CSU y SPD tendrán que elegir juntos al sucesor.

El debate llega en un momento delicado para la Unión. Después de un buen año como canciller, Merz está bajo presión por el estancamiento de las reformas, las disputas de coalición con el SPD y las crisis internacionales. Al mismo tiempo, las cifras de las encuestas del AfD siguen creciendo.

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