Noche difícil para Jude Bellingham. El centrocampista inglés no tuvo la influencia esperada. Su equipo lideró durante mucho tiempo pero finalmente perdió, encajando dos goles en los últimos minutos de una cruel semifinal, que acabó perdiendo ante Argentina (2-1).
Bellingham, que había mostrado lo que pensaba de las declaraciones de su entrenador, Thomas Tuchel, tras los cuartos de final, volvió a tener dificultades para ocultar sus sentimientos. El jugador del Real Madrid fue captado por primera vez, mediados el partido, por las cámaras que observaban el vídeo del empate, un disparo potente pero lejano de Enzo Fernández, en el minuto 85 de partido.
Bellingham pareció culpar, con los brazos en alto y expresión consternada, al portero inglés Jordan Pickford. “Pero ella está en medio de las jaulas”, creemos leer en labios de Bellingham, como un reproche al portero de su equipo, que verdaderamente no estaba exento de culpa por su posición en ese momento.
Ya durante el partido el inglés se mostró nervioso, explicándose bruscamente a De Paul tras el gol del 2-1, y pareció dirigir algunos reproches a Lionel Mess en otro momento del partido.
Al final del partido Bellingham también fue capturado por la patrulla, pero por su comportamiento con un jugador contrario. Después de abrazar a un rival que había venido a felicitarle por su partido, el jugador inglés se dirigió al lateral izquierdo argentino del Estrasburgo, Valentín Barco, que celebraba la clasificación con sus compañeros.
Bellingham le dio una pequeña palmadita en la nuca, pareciendo culparlo de algo, provocando la incomprensión del jugador de la Ligue 1 y la reacción agresiva de varios de sus compañeros, entre ellos Nicolás Otamendi.
Por este pequeño gesto, realizado incluso después del pitido final, Jude Bellingham corre el riesgo de ser descalificado de la FIFA. Luego se perderá el partido por el 3er puesto, que Inglaterra jugará el sábado contra Francia en Miami.