Durante años, historiadores y críticos de arte han debatido el origen de una obra conocida como Mona Lisa Vanna, o Mona Lisa desnuda, que tiene un parecido sorprendente con la más famosa Mona Lisa de Leonardo da Vinci. Se trata de un gran dibujo al carboncillo sobre papel encolado doble, hoy conservado en el museo Condé de Chantilly, una localidad a unos cincuenta kilómetros al norte de París, en la región de Alta Francia. La obra representa a una mujer desnuda sentada, de cara al observador, con una expresión muy similar a la sonrisa de la Mona Lisa. Incluso la posición de las manos, superpuestas, recuerda casi exactamente la del cuadro conservado en el Louvre.
Recientemente, el crítico de arte de TutorJonathan Jones, desarrolló una nueva teoría sobre el origen de la pintura. Según Jones, la Mona Lisa Vanna fue creada alrededor de 1515 por el propio Leonardo, o por un colaborador muy cercano bajo su dirección, por encargo de Giuliano de’ Medici.
– Lea también: Hay una nueva teoría sobre el paisaje detrás de la Mona Lisa
Jones basa su hipótesis en determinadas fuentes históricas. En octubre de 1517, Leonardo recibió en su castillo al cardenal Luigi de Aragón y a su secretario Antonio de Beatis, quien anotó en su diario que el artista les había mostrado tres cuadros: dos representaban temas religiosos, el tercero era descrito como “una mujer florentina representada del natural a petición del difunto Magnífico Giuliano de’ Medici”.
Siempre se pensó que esta descripción se refería a la Mona Lisa ahora en el Louvre, pero según Jones esta interpretación presenta una contradicción obvia: la Mona Lisa en el Louvre no fue encargada por Giuliano de’ Medici, sino por el comerciante florentino Francesco del Giocondo, quien había encargado a Leonardo que representara a su esposa Lisa Gherardini. Por lo tanto, para Jones, el cuadro mostrado por Leonardo en 1517 no podría ser la Mona Lisa vestida del Louvre, sino muy probablemente una versión diferente: una Mona Lisa desnuda creada para Giuliano de Medici y destinada a uso privado.
Jones también reconstruyó el matrimonio de Giuliano de Medici a principios de 1515, fecha que coincide con la atribuida a la creación de Mona Lisa Vanna. De ahí la hipótesis de que la mujer representada fuera su amante, a quien Giuliano debería haber abandonado en preparación para el matrimonio. Leonardo, según esta lectura, habría elegido representarla en la misma pose que la Mona Lisa, transformando la obra no en un estudio preparatorio, sino en lo que Jones define como una “memoria privada”.
El debate sobre la autoría de Mona Lisa Vanna comenzó en la segunda mitad del siglo XIX, después de que el duque de Aumale, hijo del último rey de Francia, Luis Felipe, comprara el dibujo para incorporarlo a la colección del Museo Condé de Chantilly. Desde entonces, la obra ha atraído la atención de investigadores y coleccionistas debido a su evidente proximidad con la Mona Lisa de Leonardo.
Durante el siglo XX se llevaron a cabo nuevos análisis estilísticos y comparativos que llevaron a varios expertos y curadores a plantear la hipótesis de una participación directa de Leonardo da Vinci, al menos en parte, en la creación del dibujo.
Un importante punto de inflexión se produjo en 2017, cuando la obra fue trasladada al Centro de Investigación y Restauración de los Museos de Francia, en el interior del Palacio del Louvre, para ser sometida a una serie de investigaciones científicas: reflectografía, infrarrojos, luz rasante, radiografía y fluorescencia de rayos X. El objetivo era comprobar la existencia de un vínculo material y técnico con Leonardo.
Al final de los análisis, Mathieu Deldicque, conservador del museo Condé, declaró New York Times que la obra podría haber sido realizada por un alumno de Leonardo o por un artista de su entorno, con una contribución directa pero limitada de Leonardo. Deldicque añade que existen muchas versiones de pinturas de mujeres desnudas parecidas a la Mona Lisa, realizadas por alumnos de Leonardo: es muy probable que el propio Leonardo haya creado al menos una, aunque no es posible establecer con certeza cuál.