“Los estudiantes también tuvieron la oportunidad de sentarse al volante de uno de los Eurofighter. » Experimentar la emoción de subir a un aviones militares multipropósito de aviones bimotores avanzados de cuarta generación, con el papel principal de caza interceptor, fueron los alumnos de las clases 2A, 2E, 4AMM y 4AIA del centro tecnológico “Manetti-Porciatti” de Grosseto. La iniciativa fue denunciada por L‘Observatorio sobre la militarización de las escuelaspero la noticia la da el portal del mismo instituto. “A lo largo de la mañana – cita el comunicado de prensa – los militares asignados a las diferentes secciones del aeropuerto explicaron a los niños los entornos y las numerosas actividades realizadas para la defensa y protección del espacio aéreo nacional y las zonas de la OTAN“.
Algunas clases fueron espectadores de una lección del profesor Paolo Varriale, “especialista en historia de la aeronáutica militar, que habló a los jóvenes sobre la figura de Francesco Baracca”. Un proyecto que no agradó al Observatorio: “Queda por ver qué tiene de educativo una visita a un base aérea que alberga cazas interceptores equipados con sistemas de bombardeo a baja altitud, con una escuela de formación de pilotos asociada. Hay aviones incapaces de apagar un incendio o prestar asistencia, pero sólo capaces de sembrar muerte y destrucción en un radio de más de 3.000 kilómetros. »
El director de la escuela Angelo Salvatore Costarella explicó a “Il Fatto Quotidiano.it” el vínculo entre el Quarto Stormo Caccia di Grosseto y la enseñanza: “Es una de las actividades que el ‘Manetti-Porciatti’ tiene formación educativa/vocacional. Los estudiantes completan pasantías de acuerdo con las pautas del ministerio. No hay ningún vínculo con el aspecto militar, ningún adoctrinamiento. Los estudiantes van allí sólo para ver los aspectos tecnológicos”.
El Observatorio ataca también a los docentes de escuela: “Cabe preguntarse cuál es la conciencia de los docentes que aprobaron tales salidas, sobre todo cuán extendida está la idea de que la escuela, más que difundir los valores de la obediencia y la jerarquía, es el lugar para cultivar autonomía de pensamiento, pensamiento crítico, voluntad de intercambio, al diálogo y la colaboración, a la participación consciente. Las reglas que rigen la vida y la acción en el mundo militar se basan necesariamente en la ausencia de preguntas y dudas; el propio concepto de verticalidad en las relaciones entre sectores y entre personas niega el de apertura al debate y a la colaboración: por tanto, una visita a un espacio militar no es una elección como muchas otras, no es una opción neutral: es la propuesta de un camino que no tiene absolutamente nada que ver con el concepto de formación para la ciudadanía activa.
El artículo Eurofighter en el aula, el Observatorio contra la iniciativa de una escuela de Grosseto: “¿Qué es la educación en una base aérea?” proviene de Il Fatto Quotidiano.