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Tra il mio pollice e l’indice
sta comoda la penna, salda come una rivoltella.
Sotto la finestra, un suono netto e graffiante
all’affondare della vanga nel terreno ghiaioso:
è mio padre che scava.
Guardo dabbasso finché la sua schiena piegata tra le aiuole
non si china e si rialza come vent’anni fa ritmicamente tra i solchi
di patate dove andava scavando.
Con lo stivale tozzo adagiato
sulla staffa,
il manico contro l’interno del ginocchio
sollevato con fermezza, sradicava alte cime
e affondava splendente la lama
per dissotterrare le patate novelle
che noi raccoglievamo amandone tra le mani la fresca durezza.
Il mio vecchio potrebbe impugnare una vanga presso Dio, proprio come il
suo vecchio.
Mio nonno estraeva più torba in un giorno di qualsiasi altro uomo,
sú, alla palude Toner.
Una volta gli portai del latte
in una bottiglia turata alla meglio con un pezzo di carta.
Si drizzò per bere, poi subito riprese
a lavorare intaccando e dividendo, mentre lanciandosi zolle alle spalle
andava sempre più a fondo
in cerca di buona torba. Scavando.
L’odore freddo dei solchi di patate,
il tonfo e lo schiaffo dell’umida torba,
i tagli netti di una lama tra radici vive si destano nella mia memoria.
Ma non ho una vanga per succedere a uomini come loro.
Tra il mio pollice e l’indice sta comoda la penna. Scaverò con
quella.

Un poema sobre la herencia.. Un poema que excava en el pasado como si de un campo de patatas se tratara, que se remonta a los años gracias a la maestría de su poeta. Un poeta que se asemeja al acto de escribir mientras cavas el suelo y por tanto indica las palabras como productos de la tierra, como profundidades que deben alcanzarse con esfuerzo rítmico.

Esta famosa balada metafórica retoma una imagen antigua, la nuestra. El enigma de Veroneseun breve texto de principios del siglo IX, donde se comparaba el trabajo de quienes transcribían los manuscritos con el del campesino que empujaba los bueyes – sus dedos – ara los campos blancos – la página – sostenía el arado – la pluma – y sembraba la semilla negra – la tinta.

ir más lejos, cavar también tiene el significado de fertilidaddel acto de fertilizarlo y hacerlo crecer. Pero más allá de la pala que se hunde en el tiempo y lo arroja tras de sí, como las palabras del poeta, sube al escenario. la pistola de plumael arma que penetra como una espada, para cortar divisiones en la curva del tiempo, para intentar continuidades imposibles.

El poeta canta, entona con instrumentos musicales. ecos de la memoriagestos de una infancia secreta, revela sus raíces, muestra cómo el acto de excavar conduce al descubrimiento, a traer al presente estos tibios frutos del pasado, al gesto de escribir.

El pasado representado por la turba, por los sedimentos del tiempo que fertilizan el mañana, que preservan la maceración de estos frutos y todos los futuros posibles.

La publicación “Excavando”, un poema de Seamus Heaney (1966) apareció por primera vez en THE INDEPENDENT.

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