Hermosas maniobras bajo el mar. Fincantieri lanza un póquer bajo el agua y crea un campeón internacional valorado en 1.100 millones que opera en el sector civil y militar, colocando a Italia entre los líderes en dominio de los mares. Todo ello, anticipándose unas horas a la decisión de Thales de relanzar los drones marítimos de Exail adquiriendo un 35,5%.
En detalle, la operación italiana supone la compra de cuatro empresas por 600 millones y confirma la visión del grupo liderado por Pierroberto Folgiero que se basa en “la conexión, protección y gobernanza del dominio submarino a través de un ecosistema integrado de servicios, drones, sensores, telecomunicaciones, sistemas de defensa y plataformas estratégicas”. Estamos construyendo la primera plataforma europea de este tipo”, explicó el director general, describiendo el trabajo que precedió a esta fase: un análisis de las tecnologías ya disponibles, las que faltan y las habilidades que se deben internalizar.
La antesala de una estrategia a largo plazo, dividida en dos fases (ola): la primera se llevará a cabo en 2024 con las adquisiciones de Remazel y Wass, y la segunda a partir de las operaciones anunciadas ayer.
El primer grupo en entrar en la galaxia Fincantieri es Next Geosolutions, un operador internacional especializado en la prestación de servicios submarinos (underwater as a service), capaz de desarrollar soluciones a medida para sus clientes. El segundo es WSenses, líder tecnológico italiano en telecomunicaciones submarinas que incluye tanto infraestructuras fijas, como cables y redes acústicas, como sistemas móviles, basados en módems acústicos y dispositivos IoT, esenciales para la coordinación de vehículos y sensores distribuidos.
La tercera adquisición se refiere a Graal Tech, una empresa especializada en el desarrollo de drones submarinos. Complementa la cartera de DefComm que opera en drones de superficie autónomos.
“El objetivo es construir una cadena de suministro integrada verticalmente a lo largo de toda la cadena de valor y crear un verdadero contratista principal submarino, capaz de diseñar, integrar y gestionar sistemas complejos para clientes militares, civiles y de doble uso”, explicó el CEO, que no sólo apunta a un crecimiento dimensional, “sino a la creación de un campeón internacional con una fuerte presencia en los mercados”.
países extranjeros, que al mismo tiempo mantiene las capacidades, la gobernanza y la soberanía tecnológica en Italia”. Respecto al desarrollo submarino de Thales, Folgiero aclaró que Fincantieri trabaja por una vía dual y no sólo por la vía militar (como lo hacen los franceses). Y si hoy Italia baila sola, mañana “no se excluye la posible cooperación industrial y la participación en los grandes programas europeos dedicados a la defensa y la seguridad”.
Financieramente, la operación confirma un enfoque disciplinado. Las inversiones y adquisiciones se financiaron mediante instrumentos de capital coherentes con las inversiones, sin comprometer el proceso de desapalancamiento del grupo.
Desde el punto de vista económico, en 2026 el nuevo centro de buceo alcanzará un tamaño pro forma equivalente a aproximadamente 1.100 millones de euros de facturación y 220 millones de Ebitda, anticipándose en cuatro años a los objetivos inicialmente fijados para 2030. El mercado acogió muy positivamente la operación y la acción cerró con un alza del 11,42% a 12,14 euros.