El 31 de marzo, una alerta de calendario vibra en el smartphone de François Durvye: “último día para cambiar”. La notificación estaba prevista… cuatro años antes, cuando el reciente director general de Otium Capital, el fondo de inversión del multimillonario ultraconservador Pierre-Édouard Stérin, había calculado que algún día tendría que formalizar su papel de asesor económico en la sombra de Marine Le Pen. El 1 de abril, el empresario, que dimitió de su cargo de capital riesgo, anunció en Le Figaro que pasaría a ser “asesor especial” de Jordan Bardella. En esta calidad acompañará al presidente del Encuentro Nacional este lunes 20 de abril a un almuerzo con la dirección del Medef.
El autoproclamado “puente entre los círculos económicos y la RN” es así: le gusta calcular las cosas. Lógico en esta politécnica de 42 años que trabajó en la industria petrolera o en sistemas eléctricos y está casada con un banquero de inversiones.